La diputada santafesina consideró insuficiente fijar la edad de imputabilidad en 14 años, objetó puntos clave de la reforma laboral y criticó la apertura indiscriminada de importaciones. También advirtió que Javier Milei no respeta a los otros poderes del Estado y rechazó el uso de DNU para reformar inteligencia.
La presidenta del bloque Provincias Unidas, Gisela Scaglia, explicó que su desembarco en ese espacio responde a que su campaña se construyó junto a los gobernadores que impulsaron la nueva fuerza y no bajo la estructura partidaria del Pro. Señaló que debía ser coherente con el mandato recibido, orientado a consolidar un ámbito federal y de gestión.
Sostuvo que la Argentina necesita una alternativa política sensata, con fuerte anclaje en la administración pública, y cuestionó la idea de que gestionar implique sostener un Estado ineficiente o, en el extremo opuesto, destruirlo. Aclaró que mientras la Nación puede tener áreas sobredimensionadas, en las provincias la mayoría del empleo público corresponde a salud, educación y seguridad, sectores donde no es viable recortar.
Recién en ese punto mencionó, en una entrevista con Ámbito Financiero, que se distanció del rumbo del Pro en los últimos años y planteó que la fuerza debería recuperar una agenda de gestión, desarrollo productivo y valores republicanos. Reivindicó transformaciones realizadas durante la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires, especialmente en materia educativa y urbanística.
Consultada sobre el presidente Javier Milei, Scaglia señaló que le resulta difícil ubicarlo dentro de un marco plenamente republicano, ya que considera que no respeta el rol de los otros poderes del Estado. Advirtió que la república se sostiene con diálogo y construcción de puentes, no con agresión, y destacó en contraste la actitud del ministro del Interior, Diego Santilli, a quien atribuyó una vocación de consenso.
Desde el plano económico, reconoció que el país atraviesa un momento muy difícil y que el esfuerzo social no se refleja en el bolsillo. Valoró el combate a la inflación, pero criticó la apertura indiscriminada de importaciones por su impacto en provincias productivas como Santa Fe. Señaló que muchas industrias arraigadas en pequeñas localidades no pueden competir no por falta de capacidad, sino por la elevada carga impositiva local.

Sobre la reforma laboral, respaldó la necesidad de modernizar el sistema y elogió medidas que, según dijo, limitan la “industria del juicio”, ordenan la vida gremial y amplían la libertad sindical. No obstante, rechazó el diseño actual del Fondo de Asistencia Laboral por su efecto sobre un sistema previsional debilitado y advirtió que la reforma no atiende el problema de fondo de las pymes, que es la carga que representan los empleados ya contratados. Agregó que la normativa no generará empleo por sí sola y que debería incluir un capítulo específico para el trabajo joven.
En uno de los pasajes más contundentes, Scaglia sostuvo que el Régimen Penal Juvenil impulsado por el Gobierno “se queda corto”. Consideró que fijar la imputabilidad en 14 años “es poco” y aseguró que muchos jóvenes se sienten utilizados por organizaciones criminales justamente porque no son punibles. Planteó que bajar la edad es una herramienta para “salvar a los pibes”, aunque advirtió que debe acompañarse con políticas sociales. Destacó el programa santafesino Nueva Oportunidad como ejemplo de intervención exitosa.
También cuestionó que el Poder Ejecutivo haya reformado la SIDE mediante un DNU. Afirmó que no objeta el contenido, pero sí la forma, y que una normativa de inteligencia no puede modificarse sin la intervención del Congreso. Recordó que Santa Fe tiene una ley similar, pero sancionada legislativamente.
Para este año, adelantó que impulsará proyectos de biocombustibles, normativas educativas y una reforma de la Ley de Salud Mental, ante el aumento de problemáticas vinculadas al área de la normativa.