El Gobierno argentino acordó con la administración de Donald Trump acelerar los trámites de compañías estadounidenses interesadas en invertir en litio, cobre y otros minerales críticos. El entendimiento también apunta a limitar la influencia china en el sector.
Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo que incluye un capítulo específico sobre recursos mineros estratégicos. Allí, la gestión de Javier Milei se compromete a facilitar el desembarco de inversiones norteamericanas en proyectos vinculados a minerales críticos, considerados clave para la transición energética y la industria tecnológica.
El documento, difundido por Washington, señala que “Argentina se compromete a acelerar las solicitudes de proyectos elegibles a través del programa Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI)”. Sin embargo, hasta el momento no existen empresas con sede en Estados Unidos que hayan iniciado formalmente el trámite para adherirse al régimen.
Sí participan compañías con fuerte presencia en la bolsa de Nueva York, como las canadienses Lundin, Barrick, AbraSilver y McEwen; las australianas BHP, Galan Lithium y Rio Tinto; además del gigante suizo Glencore. También figuran firmas chinas como Xizang Zhufeng Resources y Gangfeng, cuya expansión en el sector preocupa a Washington.
En el acuerdo, Argentina expresa su intención de “dar prioridad a Estados Unidos como socio comercial y de inversión” en minerales críticos, por encima de “economías o empresas que manipulan el mercado”, una referencia que puede interpretarse como un mensaje directo hacia China.
La Casa Blanca lanzó esta semana un bloque comercial de minerales críticos para coordinar estándares y reducir la dependencia de la cadena de suministro china. Argentina se sumó a esa iniciativa, reforzando su alineamiento con la estrategia estadounidense en un sector cada vez más geopolítico.