La Cámara alta trata este miércoles el proyecto de Modernización Laboral, que redefine aspectos centrales del contrato de trabajo, crea un Fondo de Asistencia Laboral con aportes obligatorios, impulsa un régimen de formación y elimina regímenes especiales como el Estatuto del Periodista Profesional, entre otras modificaciones.
El Senado debatirá este miércoles el vasto proyecto de Modernización Laboral, una reforma estructural que reescribe buena parte de la Ley de Contrato de Trabajo y actualiza regímenes especiales con el objetivo de reducir la litigiosidad, incentivar la contratación y adecuar el sistema productivo a nuevas modalidades de empleo. La iniciativa crea un nuevo Fondo de Asistencia Laboral obligatorio para cubrir indemnizaciones, impulsa un Régimen de Incentivo a la Formación Laboral y dispone la derogación de históricos estatutos profesionales, entre ellos el del Periodista Profesional.
Puntos principales del proyecto
Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
○ Crea un fondo obligatorio para cada empleador, con vigencia desde junio de 2026, destinado a cubrir indemnizaciones por despido y otras obligaciones económicas vinculadas a la extinción laboral. Es un patrimonio separado, inembargable y de uso exclusivo para ese fin.
○ 1% de la base salarial SIPA para grandes empresas.
○ 2,5% para micro, pequeñas y medianas empresas.
○ El Poder Ejecutivo puede elevar los porcentajes hasta 1,5% y 3%, respectivamente, con aprobación legislativa.
Régimen de Incentivo para la Formación Laboral
○ Competencias sociolaborales básicas: lectura y comprensión, comunicación oral, razonamiento matemático, alfabetización digital, convivencia democrática.
○ Formación laboral inicial: adquisición de competencias productivas y adaptación al trabajo real.
Derogación de estatutos profesionales
El proyecto deroga numerosos regímenes especiales, entre ellos:
○ Ley 12.908 – Estatuto del Periodista Profesional.
○ Ley 14.546 – Estatuto del Viajante de Comercio.
○ Ley 27.555 – Teletrabajo.
○ Otros estatutos y regímenes sectoriales (incluidos artículos del Régimen Agrario, ley de trabajo a domicilio, jornadas especiales y diversos estatutos profesionales históricos).
La derogación se articula con la voluntad de unificar criterios bajo la LCT y el nuevo sistema de negociación colectiva.