Mientras la atención pública se concentra en la reforma laboral y sus tensiones en el Congreso, una serie de hechos trágicos y fallas institucionales revelan un vacío de liderazgo político y una alarmante deshumanización en la respuesta estatal.
Si bien los acontecimientos del Congreso (reforma laboral) han dejado en segundo plano otras noticias, no por ello debemos olvidarlas u omitirlas.
Tres noticias ponen en evidencia la desaparición de los referentes políticos en la Argentina y el desencuentro entre los hechos y la política. Y la desaparición de la dignidad humana en el análisis de los hechos ocurridos.
En orden de aparición, dos suicidios: el de un soldado en la quinta de Olivos y de un policía en la provincia de Santa Fe. Dos personas acorraladas que decidieron quitarse la vida en un marco de soledad. La respuesta de la política, fue simplemente una mala decisión personal. No importó la crisis que desató en Santa Fe, solo sirvió para dejar sin trabajo a un grupo que reclamo, con fiereza, tal vez con poca prudencia pero lo cierto es que pretenden defender a los ciudadanos del narcotráfico y el delito organizado, con pobreza y nada de empatía.
Dos situaciones tremendas donde la ministro de Seguridad actúa con la misma indecencia dejando de lado cuestiones que son de su responsabilidad.
El caso del soldado es terrible, por las consecuencias de la vida virtual, dejan al ser humano solo. Que ve como única salida el suicidio.
Lo cierto es que hay dos gobernadores que no llegaron a tiempo, uno porque no solucionó el problema salarial hasta que fue tarde y el otro porque nunca llegó. En el caso del gobernador de la provincia de Buenos Aires, no es la primera vez. Ya detectaron una red de pornografía infantil que operaba desde la cárcel de Florencio Vareal, ahora una red de extorsión y estafas virtuales, donde lo call center operan desde dentro de las cárceles. No es posible que ello suceda, y lo dramático es que se roba infancias, vidas y patrimonios sin que los responsables políticos de que esto no suceda se queden en silencio.
Lo dramático de todo ello, es que ese gobernador quiere ser el candidato a presidente del primer partido del país.
En esta misma línea se sigue quemando la Patagonia, y los responsables de prever estos desastres siguen en silencio, y cuando hablan es para atribuir la responsabilidad a otro, o mirar como si ellos no tuvieran nada que ver
En síntesis hoy nos gobiernan personas que entienden que los sucesos no son de su incumbencia. Se quema la Patagonia, y el Presidente va a ver el espectáculo de Fátima Flores, se suicida un soldado en la quinta presidencial por las extorsiones que se ejecutan desde el servicio penitenciario provincial y el problema es la aplicación de citas. Se incendia la provincia de Santa Fe, y el aumento salarial se da una semana después. Un país al borde del caos y nadie es responsable de ello.
Por último, un hecho termina de evidenciar este vacío. La CGT convoca a una marcha contra la reforma laboral, y no solo pierde el control de la marcha, sino que regala la Plaza del Congreso a los violentos, a esos imberbes que ya en los 70 nos pusieron al borde de la guerra y hoy vuelven como si nada hubiese pasado. Con una prensa más preocupada por las consecuencias políticas de lo que dicen que con la verdad. Más preocupada por la pauta que por la dignidad humana,
Donde el Estado es una institución política necesaria, pero subordinada a la dignidad de la persona y al bien común. No es soberano absoluto, sino un mediador que organiza la vida social en función de valores superiores.
Gustavo Díaz Nóblega es presidente del Partido Demócrata Cristiano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires