El último informe de IDESA revela que el ausentismo laboral afecta a la mayoría de las empresas argentinas y genera pérdidas significativas en productividad y costos laborales. Especialistas advierten que el país necesita adoptar modelos internacionales que desincentiven abusos y protejan adecuadamente a los trabajadores con enfermedades prolongadas.
En pleno debate de la reforma laboral en el Congreso de la Nación, el ausentismo laboral volvió a situarse en el centro del debate público tras la publicación del informe de IDESA, que advierte que 6 de cada 10 empresas privadas registraron ausencias de personal durante 2025. El análisis señala que el marco legal vigente para cubrir enfermedades no laborales es obsoleto, ya que obliga al empleador a pagar el salario entre 3 y 12 meses según antigüedad y carga de familia, además de prever una indemnización especial en caso de despido por incapacidad.
Este esquema —sostiene IDESA— incrementa el ausentismo espurio en patologías leves y, paradójicamente, desprotege a los trabajadores con enfermedades prolongadas, especialmente en empresas pequeñas donde sostener el costo se vuelve inviable.
La reforma aprobada en el Senado: menos cobertura y más controversia
El informe analiza también los cambios incluidos en la reforma de “modernización laboral” aprobada en el Senado. La nueva normativa dispone que:
Aunque la indemnización especial permanece sin cambios, IDESA advierte que la reforma mantiene la carga económica en el empleador y agrava la desprotección en casos de larga recuperación. Además, la distinción según el origen de la enfermedad es considerada impracticable.
Radiografía del ausentismo según la Secretaría de Trabajo
El informe detalla que, en 2025:
IDESA subraya que los países con mejores resultados aplican sistemas mixtos que desalientan el ausentismo injustificado y protegen a quienes realmente lo necesitan.
Europa: los primeros días no se pagan; después el empleador cubre entre 50% y 80% del salario por un período corto. Luego interviene la seguridad social, que brinda cobertura por 1 a 3 años.
Uruguay: no se paga durante los primeros 3 días; desde el cuarto día la seguridad social cubre el 70% hasta por 2 años.
Estos modelos desalientan abusos, socializan los costos y fortalecen la protección frente a enfermedades graves.
Recomendación final: corregir la ley en Diputados
Para IDESA, la reforma del Senado no corrige los problemas estructurales del sistema argentino. Por ello, recomienda que la Cámara de Diputados revise y modifique el proyecto, incorporando esquemas similares al uruguayo o a los estándares europeos, que equilibran eficiencia productiva y protección social.