Romina Monzón les exigió a los legisladores que “esto no puede seguir pasando y eso está en sus manos”, y manifestó que “aquellos que se opongan a esta ley van a seguir con las manos ensuciadas con la sangre de nuestros hijos”.
Durante el debate en un plenario de comisiones del Senado del proyecto con media sanción del nuevo Régimen Penal Juvenil que baja la edad de imputabilidad a 14 años de edad, estuvo como invitada Romina Monzón, la mamá de Jeremías Monzón, el caso del adolescente de 15 años brutalmente asesinado por otros dos menores de edad, y les exigió a los legisladores por la sanción definitiva de la norma.
La mamá de Jeremías Monzón, Romina recordó que hace tan solo 2 meses asesinaron a su hijo de 15 años. “Jere tenía un montón de sueños, de vida. Fue asesinado en manos de tres menores, con la participación de un adulto. Tres menores que no eran víctimas de la sociedad, no era adictos, estaban escolarizados. Solo son tres sádicos que un día decidieron asesinar de la manera más cruel y violenta a mi hijo”, contó.
Romina cuestionó que “muchas personas hablan de que ellos tenían 16 y 14 años y hablan de niños, pero una persona que decide salir a asesinar, que lo premedita, que lo planifica y ejecuta, no es un niño. No hay dejos de infancia ni esperanza en esas personas porque demostraron cuán crueles pueden ser. Jere sufrió de una manera horrible en manos de estas tres personas que con toda la alevosía se filmaron y disfrutaron hacerlo. Manipularon el cuerpo, ocultaron pruebas. Fue con un nivel de sadismo y perversión, de violencia digna de un sicarito y cuando hablan de infancias y reinserción, la discusión es mucho más grande”.
"Hablan de reinserciones, pero les exijo que me expliquen cómo hago para reinsertar a mi hijo muerto".
La mamá de Jeremías resaltó que, de los tres asesinos, solo una de ellas está detenida a quien como pena máxima le podrían dar 15 años de prisión y comparó: “Son los mismos 15 años que yo pasé junto a mi hijo”. En esa línea, criticó: “Ella tiene todas las garantías con la ley y justicia actual obsoleta que le dan cosas a los delincuentes. Los otros dos de 14 años salieron sin siquiera tener el antecedente penal y todo probó que ellos fueron, que llegaron antes, que llevaron armas, que lo torturaron, que lo desvistieron, que quisieron eliminar pruebas”.
“Ellos guiaron las investigaciones porque a Jere lo encontraron cuatro días después y no lo pude reconocer por el estado nefasto en el que dejaron el cuerpo. Salieron de Tribunales sin tener el antecedente penal. Pueden salir y reinsertarse en sociedad como quieran y eso es lo que tiene que cambiar. No solo fueron los dos asesinos de mi hijo, fueron muchísimos los asesinos que esta justicia liberó. Esto no puede seguir pasando y eso está en sus manos”, reclamó.
Romina advirtió que “ellos se fueron con la certeza de que si esta ley no cambia tiene aún dos años más para seguir matando gente. Es tan aberrante y triste, no entendía cuán vulneradas están las víctimas. Hablan de reinserciones, pero les exijo que me expliquen cómo hago para reinsertar a mi hijo muerto. En un par de días empiezan las clases, cómo hago y encima que no piensen en las víctimas”.
En tanto, cuestionó que “recién ahora” después de 45 años eligen cambiar una ley de la que “no se le cambió ningún artículo, no hicieron nada. Se siguen acumulando madres, se siguen acumulando nichos, víctimas y siguen liberando homicidas, gente que empezó robando y siguió escalando la violencia porque nunca lo frenaron".
"Esta es la oportunidad y aquellos que se opongan a esta ley van a seguir con las manos ensuciadas con la sangre de nuestros hijos”.
Romina reclamó que durante muchos años “hicieron la mirada al costado, no se hicieron cargo, no se siguen haciendo cargo y realmente ahora es la única manera de poder ayudar para que otras familias no pasen por lo mismo”.
“Tengo la certeza de que mi hijo no descansa en paz porque dos de los homicidas están libres. Encima nosotros como víctimas tenemos que garantizarles la seguridad a ellos. Es tan difícil porque solo puedo ver a mi hijo en un cementerio o en mis sueños, no tengo más nada. Es nefasto. No les deseo que tengan que pasar por esto. Esto es el dolor más grande, pero no me queda otra que seguir peleando y estos 10 minutos es intentar de que haya algo de justicia”, planteó.
Romina concluyó su alocución contando que en las audiencias “lo único que los jueces, que ya tenían pensado liberarlos, me podían ofrecer era una copa de agua o una servilleta para las lágrimas. Nada más. Que esto deje de pasar solo depende de ustedes”.