El proyecto de cobre más avanzado de Salta actualizó su informe técnico: aumentará su inversión inicial en más de 45%, producirá 291.000 toneladas anuales y extiende su vida útil a 35 años. La empresa destaca el impacto del RIGI y proyecta iniciar construcción tras las aprobaciones ambientales.
El proyecto de cobre Taca Taca, uno de los desarrollos mineros más grandes en carpeta en la Argentina, presentó un nuevo informe técnico que redefine su escala y eleva de forma sustancial su inversión prevista. La compañía informó que el desembolso total requerido ascenderá ahora a USD 5.250 millones, lo que lo ubica como el tercer proyecto minero más relevante del país en términos de capital comprometido. El cálculo previo —unos USD 3.600 millones— quedó desactualizado tras la revisión de costos y la decisión de expandir la capacidad productiva.
El rediseño permitirá que Taca Taca produzca 40.000 toneladas adicionales de cobre por año respecto de las proyecciones anteriores. Con ese ajuste, la operación alcanzará un promedio anual de 291.000 toneladas durante los primeros diez años, lo que equivale a exportaciones del orden de USD 3.400 millones a precios actuales. A ese volumen se agrega el aporte de oro y molibdeno, que podría sumar cerca de USD 1.000 millones adicionales.
Desde la compañía destacaron el nuevo escenario para inversiones en la Argentina. “Ha habido un cambio significativo en términos de promoción de inversiones. La introducción del RIGI ofrece previsibilidad y estabilidad para proyectos de largo plazo”, afirmó el CEO Tristan Pascall. Según el ejecutivo, la actualización técnica reafirma el carácter estratégico de Taca Taca dentro del portafolio global de la empresa: “Es uno de los mayores activos de cobre sin desarrollar en el mundo y presenta un potencial sustancial como mina de larga duración con una fuerte producción de oro”, señaló.
La vida útil del proyecto, originalmente calculada en menos de tres décadas, se extiende ahora a 35 años, aunque especialistas no descartan que pueda superarse en función del comportamiento del yacimiento. Cuando entre en construcción, generará hasta 4.000 empleos en su pico de actividad y alrededor de 2.000 puestos directos durante la fase operativa. Será, además, la primera mina de cobre en ponerse en marcha en la provincia de Salta.
La empresa considera que Taca Taca es el proyecto con mayor potencial de ejecución en el corto plazo, y prevé acogerse al RIGI en los próximos meses, ahora sin el apremio del plazo original, tras la decisión del ministro de Economía, Luis Caputo, de extender las fechas de presentación. Antes de activar ese paso, la iniciativa deberá obtener la aprobación ambiental y los permisos de uso de agua, ambos en evaluación por las autoridades provinciales.
En paralelo, el plan contempla una serie de inversiones en infraestructura eléctrica, logística y de transporte, orientadas a mejorar la conectividad regional y reforzar el Corredor Bioceánico Capricornio, un punto clave para las futuras exportaciones del yacimiento.