La compañía proyecta elevar su producción a 35.000 barriles equivalentes diarios y aplicar tecnologías de recuperación terciaria para potenciar áreas maduras en la Cuenca del Golfo San Jorge.
PECOM concretó la toma de control del yacimiento Manantiales Behr, un activo clave de la Cuenca del Golfo San Jorge y considerado el segundo mayor bloque convencional del país. La operación -formalizada por YPF en el marco del Proyecto Andes- representa un punto de inflexión tanto para la estrategia de desinversión de la petrolera estatal como para el reposicionamiento del Grupo Pérez Companc en el negocio del upstream.
El traspaso se da luego de que fracasara la primera operación adjudicada a Limay Energía, vinculada al Grupo Rovella Capital, por incumplimientos en el financiamiento. Ese giro obligó a YPF a activar la segunda mejor oferta y avanzar con PECOM, que se queda con la totalidad de la concesión y la infraestructura asociada, incluyendo oleoductos estratégicos para la logística regional.
Para PECOM, la incorporación de Manantiales Behr implica un salto cualitativo: la compañía proyecta alcanzar una producción combinada cercana a los 35.000 barriles equivalentes diarios, apoyada en un esquema de eficiencia operativa y en el uso intensivo de tecnologías de recuperación terciaria, como la inyección de polímeros. Estas técnicas ya demostraron capacidad para sostener y revitalizar campos maduros, un segmento donde la empresa busca especializarse.
El yacimiento no solo aporta crudo pesado y gas a la matriz nacional: también habilita una operación integrada junto a áreas adyacentes -El Trébol, Escalante y Campamento Central–Cañadón Perdido- que conformarán un cluster operado bajo un mismo esquema logístico y técnico. Esta sinergia permitirá optimizar costos, mejorar la continuidad operativa y maximizar el factor de recobro de las reservas.
Desde la compañía destacaron que la adquisición es coherente con su visión de largo plazo. “Manantiales Behr no solo nos aporta escala: nos permite consolidar una plataforma de upstream con enorme potencial y con foco en operar con excelencia y maximizar el valor de yacimientos maduros”, había planteado el CEO Horacio Bustillo. El movimiento reafirma el regreso pleno de PECOM al segmento de exploración y producción, tras años de reconfiguración interna y avance en servicios energéticos.
Para YPF, en cambio, la cesión se inscribe en la estrategia de optimización de su portafolio convencional y en el objetivo de concentrar capital en Vaca Muerta y otros desarrollos no convencionales. El desprendimiento de Manantiales Behr - que aún demandará aprobaciones regulatorias para su cierre definitiva- forma parte del reordenamiento que impulsa el Proyecto Andes, concebido para transferir áreas maduras a operadores con capacidad técnica y financiera para sostenerlas.
Con esta operación, PECOM refuerza su presencia en Chubut y consolida una posición entre las principales operadoras de petróleo convencional de la región, mientras avanza en un esquema productivo orientado a eficiencia, valorización de activos maduros y continuidad operativa en un entorno sectorial en transformación.