El plácet alcanzó 38 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención. A principios de enero ya había sido nombrado “en comisión” ante Bélgica y la Unión Europea. Los argumentos provenientes del interbloque Popular y un habitual aliado del Gobierno fueron muy severas.
El oficialismo logró aprobar el nombramiento de Fernando Iglesias como embajador ante Bélgica y la UE. (Fotos: Comunicación Senado)
Siendo la primera orden del temario, la Cámara alta aprobó este jueves el pliego para designar embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Bélgica a Fernando Iglesias. Fueron 38 votos a favor, 31 en contra y hubo una abstención de la senadora Flavia Royón.
Votaron en contra el interbloque Popular, como así también se los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano y la neuquina Julieta Corroza. También votaron en contra los miembros de Convicción Federal, Guillermo Andrada, Sandra Mendoza y Carolina Moisés.

Después de terminar su mandato en la Cámara de Diputados en diciembre pasado, el Gobierno nacional había iniciado las gestiones para enviar el plácet a Bruselas, capital de Bélgica y sede central de las oficinas de la Unión Europea. El 8 de enero fue nombrado “en comisión” por decreto a la espera del tratamiento del pliego en el período extraordinario.
Se ocupó de defender la propuesta oficial el presidente de la Comisión de Acuerdos, el riojano Juan Carlos Pagotto, quien resaltó que no tenía que describir demasiado al candidato para la embajada por tratarse de alguien muy conocido, cuyos méritos valoró. Aclaró que se habían pedido todos los informes pertinentes, y señaló al respecto que a pedido del exsenador Juan Carlos Romero se dejaron de pedir informes al CELS, porque “no tenía razón de ser que se le pidiera permiso a una organización particular”, dijo el senador oficialista, puntualizando que sí se le solicitan informes a las organizaciones estatales.

Pagotto defendió la propuesta del Gobierno para la embajada en Bruselas.
Admitió que hubo una nota objetando su designación, correspondiente al diputado nacional camporista Rodolfo Tailhade, y recordó que el citado legislador no concurrió a la Comisión de Acuerdos, cuando se presentó Iglesias. “A mi parecer insustancial, porque es una cuestión de diferencia de ideología política, que podríamos discutir hasta el día del juicio final”, señaló Pagotto respecto de la objeción de Tailhade. Y pidió finalmente aprobar su designación por la importancia de “volver a relacionarnos con el mundo, sobre todo ante la importancia capital que tiene el Mercado Común Europeo.
A continuación, el senador José María Carambia, que junto a su compañera de bancada Natalia Gadano suelen votar junto al Gobierno nacional -aunque no siempre-, dejó claro que este tema no sería otro punto de acuerdo con la Rosada. Adelantó su voto negativo por ser el candidato “un pedante soberbio, incapacitado para atender la cuestión diplomática. Me parece que va a generar más problemas que otra cosa”. Y sentenció, por si quedaban dudas, que “vamos a ir en contra de este delirante, soberbio y pedante”.

Para Carambia, Iglesias es “un pedante soberbio, incapacitado”, y obviamente votó en contra.
El puntano Fernando Salino, exmiembro de Convicción Federal que se mantuvo dentro del interbloque que conduce José Mayans, ofició como vocero de las críticas por parte de esa bancada. Si bien reconoció que es potestad del presidente la de proponer candidatos a ejercer de embajadores políticos, adelantó su voto negativo. “Van a decir que nos oponemos a todo”, reconoció, pero recordó que el 18 de abril del año pasado votaron por unanimidad a Ian Sielecki, designado por el Presidente como embajador ante Francia.
Salino destacó que al presentarse ante la Comisión de Acuerdos, Iglesias destacó que la que va a ocupar es “la embajada más grande y más compleja que tiene la Argentina. De manera que no estamos votando a un potencial embajador solamente”, remarcando la importancia “vital” que adquiere tal designación.
El puntano citó la denuncia penal que sigue vigente en su contra, recordando que la semana pasada, ante los senadores, “se limitó a hablar mal del autor de la denuncia y mal del juez de la causa, que sigue abierta. Y poco escuchamos sobre su defensa”.

Salino aclaró que compró el libro “usado” de Fernando Iglesias.
Observó también las preguntas que no quiso contestar, e hizo especial hincapié -como se esperaba- en la cuestión Malvinas. Al respecto, recordó que Iglesias se remitió a señalar que se remitía a lo que la Constitución Nacional expresa sobre nuestras islas, y contó además que se anotó durante la guerra como voluntario. Pero a continuación, Salino contó que había comprado un libro de Fernando Iglesias llamado “Crítica del nacionalismo argentino”, de 2012, y a continuación leyó citas textuales que estaban muy alineadas con las posiciones de los kelpers, y frases vidriosas referidas a la soberanía argentina sobre las islas. “Un estado autónomo podría ser una variante entre dos opiniones excluyentes”, citó entre otras cosas, como así también rechazó en su libro la postura argentina basada en la ocupación de las islas por parte de compatriotas. “Hubo argentinos, pero antes hubo franceses, y deberián ser uruguayas (con ese criterio), ya que dependían de la base naval española que estaba en Montevideo”, leyó.
“Como interbloque nos vamos a oponer a que Fernando Iglesias ocupe la embajada argentina en Bélgica”, cerró el legislador.
Su excompañera Carolina Moisés pidió la palabra a continuación. “Claramente voy a hablar por mí, y voy a votar en contra”, adelantó. Y recordó que compartió con Iglesias seis años como diputada nacional, y por ese conocimiento definió al candidato a embajador con tres palabras: “misógino, violento e ignorante”. “En esas palabras puedo resumir su gestión como diputado nacional”, señaló la senadora jujeña, que adelantó que “el Gobierno va a tener problemas con esta designación”, y concluyó señalando que el candidato propuesto “está más cerca del lumpenaje que de Carlos Saavedra Lamas”. Y cerró con esta cita: “Cada uno en esta vida cosecha lo que siembra”.

Carolina Moisés definió a Iglesias como “misógino, violento e ignorante”.