La senadora libertaria planteó que “hay educar con límites, que sean responsables de las consecuencias de tus actos”, y aseguró que la Ley Penal Juvenil actual “es arcaica, vetusta y vieja. No sirve. No permite solucionar los problemas”.
En un extenso discurso, la senadora neuquina Nadia Márquez (LLA) sostuvo que la Ley Penal Juvenil actual es “es arcaica, vetusta y vieja. No sirve. No permite solucionar los problemas”, y apuntó contra el kirchnerismo: “Me muero si alguien dice que un chico de 14 o 15 años no entiende o no sabe que robar está mal”.
En su alocución durante la sesión del Senado de este viernes, la neuquina aseguró que se trata de un tema que “nos conmueve a todos y que lleva un largo debate” no solo dentro del recinto, sino de la sociedad. “La sociedad últimamente está más de forma más vehemente y convencida nos lo están pidiendo que modifiquemos la Ley Penal Juvenil que es arcaica, vetusta y vieja. Ya no sirve. No nos permite solucionar los problemas que estamos afrontando en la Argentina”, manifestó.
“Entiendo que hay muchas aristas y cada senador tendrá su postura sobre el tema, pero algunos son dignos de poder mencionar. Estoy sorprendida con las declaraciones del senador Capitanich”, apuntó y agregó: “Dice que la postura está basada en la doctrina social de la iglesia”. Esa línea, ironizó: “Yo creo que el Papa estos días resucitó y se murió varias veces cuando lo escuchaba porque decía que era ‘en la dignidad intrínseca del ser humano’”, y recordó que “lo dice quien forma parte de un gobierno que ha aprobado la Ley del Aborto que justamente no reconoce la realidad intrínseca del ser humano. Hoy parece que la nueva forma de matar, en este caso, a las personas por nacer es a través del aborto una nueva categoría es si sos deseado o no, si viniste en el momento indicado o no”.
Márquez consideró que “educar es poner límites. No estamos diciendo que un adolescente de 14 o 15 años es adulto. No, no lo es. Pero si comprende la criminalidad del hecho”. Así, cuestionó: “Algunos senadores daban estadísticas y comparaban la relación de la edad de imputabilidad en otros países que, dicho sea de paso, tenemos la edad más alta en comparación a Paraguay, Chile, Bolivia, pero comparaban los índices de homicidios y delitos”.
Al respecto, sostuvo que “no se trata de índices, así nosotros tuviéramos el más bajo, lo que se sanciona no es la cantidad de delitos que tengamos, lo que se sanciona es lo que está mal. Lo que se sanciona es si la persona ha cometido un delito”.
“Y lo primero que nos preguntamos es si la persona tiene consciencia de la criminalidad del hecho. ¿Sabe que la conducta está mal? Por favor, me muero si alguien hoy dice que un chico de 14 o 15 años no entiende o no sabe que robar está mal. Si en pleno uso de sus facultades ¿no sabe que robar está mal? Sí que sabe. ¿También sabe que pegarle al compañero y molerlo a palos en una casita ahí al costado cerca de donde está la escuela no es un delito? Por supuesto que saben que es un delito. ¿Saben que dispararle a alguien está mal? Si lo sabe”, planteó Márquez.
A su vez, aclaró: “No estamos centrados en el índice de delitos que tienen el resto de los países. Lo que nosotros nos centramos es que si la persona adolescente de 14 años, de 15 años, tiene comprensión de la criminalidad. Y sí, la tiene”, y comparó: “Así como también tienen esa consciencia de lo que está bien y lo que está mal en la religión católica del Estado argentino, se pueden confesar a partir de los 8 años, porque si el chico no tuviera consciencia de lo que está bien o mal, no necesita confesarse. Si tiene actitud para tener la consciencia de ir a confesarse es que sabe que eso está mal”.
“Hay cosas que están mal, que no son delitos penales, y otras situaciones y hechos que están mal y son delitos penales y a eso nos estamos abocando. Lo que sí tenemos que afirmar es que tienen consciencia de la criminalidad del hecho. De que hay una víctima del otro lado. Se les puede explicar y entienden el proceso penal. Entonces son imputables. ¿Por qué no bajar la edad a 12 o 13 años? Hagamos el mismo debate. Entonces nosotros tenemos que educar con límites que sean responsables de las consecuencias de tus actos”, ratificó.
Márquez puso como ejemplo un caso ocurrido en la provincia de Rio Negro en septiembre del 2022 cuando un adulto junto con un menor ingresó a la vivienda de un matrimonio y ejecutan a Lucas Valentini. “En octubre estaba declarada la imputabilidad y el sobreseimiento del chico de 15 años. Ese chico que no se castigó enseguida el delito sintió que no había peligro en cometer delitos por lo que siguió robando hasta que, lamentablemente, dos años después murió en su propia ley por un disparo”, relató.
“Lo que tenemos que debatir es cuál es el mensaje que queremos darle a los adolescentes. Sos responsable de tus actos porque también hay consecuencias en las familias que sufrieron el dolor, la pérdida del ser querido, el trauma, el momento vivido que deja marcas que difícilmente puedan borrarse”, afirmó la libertaria.
En tanto, apuntó: “Escuché a senadores kirchneristas que combatamos el narcotráfico, entonces empecemos por lo más mínimo y dejemos de hablar de consumo responsable. ¿Consumo responsable? Drogate y matate, pero de a poquito, dale. Parece que ese es el mensaje. Dejemos de hablar y de promover como si fuera algo bueno el consumo de drogas social o el consumo de marihuana medicinal”.
La libertaria recordó los casos de Lara Fernández de 17 años asesinada de un disparo en la cabeza por robarle “un miserable celular” en 2022 por un menor de 15 años; Jeremías Monzón también asesinado y torturado en el 2025 con 22 puntazos que le llegaron al corazón mientras lo filmaban y se burlaban en el 2025: “Los asesinos de 14 y 15 años. Ah no, pero son inimputables. El de 14 no entendía. Capaz al puntazo 20 quizás no se dio cuenta. ¿No se dio cuenta?”.
También recordó el caso de Joaquín Speroni de 13 años quien recibió en el 2023 un total de 18 golpes en su cabeza por parte de “un compañero de 13 años, el asesino”; Roberto Sabo de 45 años asesinado en 2021 en su kiosco que le dispararon para robarle, uno de ellos tenía 15 años; Isaías Mendoza de 15 años quien recibió una “terrible golpiza” en el 2025 que le produjo un daño neurológico severo; Uma Aguilera de 9 años asesinada en un intento de robo, “miserables. Falleció al recibir un tiro en la nuca por un menor de 17 años”; Kim de 7 años arrastrada en el auto por 15 cuadras por dos menores de 14 y 17 años que “prefirieron velar por su vida antes que por la menor”.
“No necesitamos conocer todas las historias que pasan para tener la entereza moral de sentarnos a venir a decir que vamos a acompañar este proyecto porque estamos convencidos que la conducta debe corregirse, queremos una sociedad mejor donde se promueva la educación y el trabajo. Hacemos esto por cada familia que llora a un ser querido que nunca va a recuperar y la justicia nunca va a poder sanar ese dolor. Nada llena el vacío de haber perdido a un ser querido. Que sea justicia y que sea ley”, cerró.