En un encendido cierre del debate, la jefa del bloque oficialista de La Libertad Avanza respondió a las críticas del kirchnerismo y sostuvo que la reforma laboral busca desmontar “la estafa moral” que condenó a miles de trabajadores a la informalidad.
En el cierre del debate de la reforma laboral, la presidenta del bloque oficialista de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, salió al cruce de la catarata de críticas que acababa de escuchar de parte fundamentalmente de parte del kirchnerismo. “Parecía que el Senado era un lugar donde se discutían ideas, pero acá no hemos escuchado más que insultos de varios de los integrantes del bloque opositor… que tienen que acostumbrarse que son oposición”, los atendió.
“Es una ley que va a desmontar una de las mayores mentiras de la historia laboral argentina: que destruir empleos es defender derechos; que si la Argentina quiere crear trabajo, tiene que generar un sistema que hace que nadie contrate a nadie. Y esta realidad viene año tras año”, arrancó, puntualizando que “en nombre de los trabajadores se mandó años y años a la informalidad a miles de trabajadores. Esa es una estafa moral, que vamos a tratar de corregir con esta ley”.
Se refirió en primer lugar a la pérdida de afiliados que han tenido los gremios: “Nadie dijo que la Argentina pasó de un 85% de afiliación a un 7%. ¿Eso es casualidad, o no será que ese sistema fracasó?”, se preguntó. Agregó que “por eso, endurecerse, odiar al empresario, combatir al capital, ha generado una realidad en la que el trabajador estuvo cada vez más abandonado. Y se armó una estructura política sindical que siempre jugó en tándem”. Así las cosas, estimó que “los paros fueron siempre contra los gobiernos no peronistas”. Citó el caso de Alberto Fernández, al que recordó como “el peor presidente de la historia” y quien no tuvo un solo paro. Citó también a Eduardo Duhalde, al que aclaró que no quería criticar, mencionando que fue gobierno después del 2001, lo que llevó a varios senadores a recordarle el gobierno que ella integró (el de la Alianza) y al que sucedió Duhalde. “No me fui en ningún helicóptero, cállate la boca”, le contestó a un senador opositor. Pero fue al grano para decir que “a Duhalde le iban a hacer un paro y se suspendió por lluvia”.
“¿Cómo se crea empleo? -se preguntó la senadora-. Si protegemos a las empresas, no si las destruimos; si bajamos impuestos; si hay seguridad jurídica, si no se cambian todos los días las leyes, con normas laborales de los días que vivimos. Si contratar no es una aventura imposible como es hoy”, especificó.
Según Bullrich, “durante años se repitió un dogma: más rigidez, más protección; mentira: más rigidez, más gente afuera del sistema. Más juicios, más derechos; mentira, más juicios, menos trabajo. Más conflicto, mas justicia social; mentira, menos”.
“¿Cuántos años fueron gobierno los de aquel lado? La mayoría. ¿Quieren volver a repetir el mismo error? ¿Vamos a seguir con esta lógica que destruyó el empleo?”, se preguntó.

En otro pasaje, Bullrich sostuvo que “no hay empleo si no hay inversión, métanselo en la cabeza, hagan las cuentas, dense cuenta que si tenemos tan pocas empresas en un país tan vasto es porque crear una empresa es casi imposible”.
Para Patricia Bullrich, “esta reforma envía señales claras, la Argentina quiere volver a crecer; hace 15 años que no crece. Este fue el primer año que crecimos, 4,5%”, y advirtió que “la mejor política social se demostró que no era un plan, es generar condiciones para que haya posibilidades de inversión y de trabajo”.
Consideró que “no podemos volver a los planes. Los planes que defendieron tantos años, ¿algo más precarizado que un plan social? Se defendieron durante años millones de planes para tener a la gente como ganado. ¿Eso es justicia social? No”.
“Lo más difícil es darse cuenta, hasta que se dan cuenta se liberan y los manda a la mierda”, apuntó respecto de los que tienen planes. Y cerró: “A partir de esta ley los trabajadores van a estar más libres. Hoy millones de argentinos recuperan la libertad”.