Patricia Bullrich capitalizó el inédito éxito legislativo de La Libertad Avanza durante las sesiones extraordinarias y expuso el nuevo equilibrio de fuerzas en el Congreso, donde el oficialismo, aún en minoría, logró aprobar cinco leyes clave y sumar aliados impensados. Mientras el Gobierno acelera su agenda de reformas, la oposición luce desconcertada y sin estrategia.
Exultante como se la vio en el cierre de la sesión del viernes pasado, Patricia Bullrich celebró en las redes sociales al día siguiente con este posteo: “Hermosa mañana. LES METIMOS 7… Top jugadas de las sesiones extraordinarias más exitosas de la historia argentina, nada más y nada menos que por este nuevo Congreso Nacional”.
Y cerró: “Ahora, a continuar con las nuevas reformas que propondrá el Presidente”.
Hermosa mañana.
LES METIMOS 7…Top jugadas de las sesiones extraordinarias más exitosas de la historia argentina, nada más y nada menos que por este nuevo Congreso Nacional.
Ahora, a continuar con las nuevas reformas que propondrá el Presidente. pic.twitter.com/MWty83138R
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) February 28, 2026
Acompañado por un video musicalizado con “El baile de la gambeta”, de la Bersuit, en el que se ve a la jefa del bloque oficialista hiperactiva como en realidad es, y que recuerda a otro que ya había publicado al cabo de la primera aprobación de la reforma laboral, el 19 de febrero, y que generó la tirria de Karina Milei, que no tolera el personalismo de quien a pesar de eso es un alfil clave en el nuevo Congreso del que ahora se siente tan acompañado el gobierno libertario.
Porque una característica saliente de esta nueva conformación legislativa no es solo el mayor número de miembros de LLA en ambas cámaras, sino el expertise que acompaña a buena parte de ellos, la mayoría proveniente de las filas del desangrado Pro.
Ya se había regodeado Bullrich del éxito de la sesión del jueves también en las redes sociales, donde resaltó la labor realizada con un ilustrativo “3 de 3 en el Senado hoy”, en referencia a la cosecha de ese día en el que la Cámara alta dio luz verde a Fernando Iglesias como embajador en Bélgica, convirtió en ley el Acuerdo Comercial Mercosur – UE y dio media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares. En ese caso, acompañó la celebración con la foto que se sacó el bloque libertario en pleno con la hermana del Presidente, Martín Menem y Diego Santilli, también miembros de la Mesa Política de Casa Rosada, clave en este exitoso raid legislativo -sobre todo por mostrar tal dosis de pragmatismo capaz de ceder cuando tuvo que hacerlo-. En rigor, no estaban los 21 miembros del bloque libertario -tres veces más grande de lo que era hasta el año pasado-. Faltaba Luis Juez, que justo esta semana dejó de formar interbloque con La Libertad Avanza para sumarse directamente al bloque violeta, que de esta forma tiene la misma cantidad de integrantes que el bloque Justicialista de José Mayans. Pasa que si bien el cordobés se ha constituido en un vocero eficaz de las políticas de quien una y otra vez presenta como “mi amigo Javier”, no se autopercibe libertario. Sí se mostró en la imagen posterior al cierre de sesiones extraordinarias, cuando acababan de aprobar la quinta de las leyes que emergieron de este período, pegado a la derecha de Bullrich. De ese lado se pusieron también los senadores del Pro y los radicales, que contribuyeron a las amplias victorias en las sesiones.

El bloque oficialista junto a Karina Milei, Martín Menem y Diego Santilli, celebrando el jueves.
Afectos a la grandilocuencia, los libertarios presentaron esta performance legislativa como las mejores extraordinarias de la historia. Veamos el balance: 5 leyes, una media sanción y un aval diplomático.
El número de efectividad es alto y sería difícil encontrar un éxito semejante en otras gestiones. Pero el mérito crece más al dimensionar las características de lo aprobado; más allá del Presupuesto, hablamos de una reforma emblemática que los gobiernos no peronistas siempre han querido impulsar sin éxito, como la laboral: Raúl Alfonsín consiguió aprobarla en Diputados, pero después fracasó por un voto en el Senado; Mauricio Macri tuvo que archivarla cuando Pablo Moyano espantó a todos con solo expresar la palabra “Banelco”; y ni hablar de Fernando de la Rúa, quien logró aprobar una reforma laboral que generó un escándalo por los supuestos sobornos que habría habido detrás, argumento que usaría más tarde Néstor Kirchner para derogarla. También del nuevo Régimen Penal Juvenil que viene a reemplazar nada menos que a una ley de la dictadura: la 22.278, sancionada en 1980 -gestión Videla- y que hasta el kirchnerismo sugirió en algunos pasajes de sus gestiones intenciones de avanzar con una baja de la edad de imputabilidad.
Si a esto sumamos el Acuerdo Mercosur – Unión Europea, por el que se trabajó durante 26 años; y otra ley clave como la de Glaciares, que reforma a la histórica de 2010, estamos ante un tan ambicioso como sorprendente menú de proyectos.
La exhibición de semejante potencia legislativa cuando La Libertad Avanza aún sigue siendo minoría en ambas cámaras -y una minoría extrema, ya que en cada sesión debe trabajar duro para el quórum, pues necesita 34 diputados más y 16 senadores- resulta impactante.

Con un dato más, que no pasó desapercibido para nadie en el Senado. Allí llegó a ganar votaciones con 45 votos. Esto es, le faltan apenas 3 senadores para los dos tercios, el sueño húmedo de todo gobierno. Y con semejante demostración de eficacia, ya nadie se atreve a descartar nada. Sobre todo porque incluso el bloque peronista aparece permeable a una mayor erosión. Está claro que en el oficialismo mantienen encendido el radar para registrar cualquier posibilidad que les permita seguir sumando.
En su discurso de cierre, durante el debate de la última ley aprobada, la de Modernización Laboral, Patricia Bullrich mencionó tres veces a Gerardo Zamora. El santiagueño formó un bloque con su comprovinciana, que lleva el nombre de su partido provincial y se mantiene dentro del interbloque de Mayans… Tras la última referencia elogiosa que la jefa del bloque LLA le dedicó al exgobernador santiagueño, Anabel Fernández Sagasti le acotó: “Es nuestro Zamora”, como para recordarle que sigue estando con ellos. Todavía.
Los dos tercios le permitirían al Gobierno nombrar los dos miembros que le faltan a la Corte, o tener al procurador general que elijan. Pero más allá de eso, la realidad es que ya pueden prescindir del kirchnerismo para tal fin. Hasta hace un tiempo, siempre tuvieron en cuenta que tarde o temprano terminarían teniendo que negociar con la expresidenta sobre esos nombres, y hasta desde el kirchnerismo trascendieron nombres de “elegidas” de Cristina para sumar al Tribunal Supremo. Hoy eso ya no es necesario, pues el Gobierno puede explorar -y negociar- con otros sectores del peronismo.
Ya no necesita al kirchnerismo en nada, salvo para confrontar, pues a Milei le sigue sumando a nivel electoral. Llegará el día que no, pero por ahora no aparece en el horizonte.
Volviendo al tema de los dos tercios, algunos libertarios van más allá al pensar directamente en una reforma constitucional. Una fantasía que algunos no oculta por ejemplo el funcionario Juan Pablo Carreira, que en las redes sociales actúa como Juan Doe, y le sugirió al Gobierno imitar al peruano Alberto Fujimori, que reformó la Constitución de su país un año antes que Carlos Menem en la Argentina. “Acá en Argentina tenemos que apuntar a lo mismo. Inmortalizar las reformas de @JMilei en una nueva Constitución”, lanzó quien es ni más ni menos que el director nacional de Comunicación Digital de la Presidencia, y está al frente de la polémica Oficina de Respuesta Oficial.
Perdón Carlos, te corrijo. La economía de Perú sobrevive a todo gracias a las reformas que impulsó este señor, Alberto Fujimori, y que plasmó en la Constitución de 1993, una de las más liberales del mundo.
Acá en Argentina tenemos que apuntar a lo mismo. Inmortalizar las… https://t.co/NbTS4YLe4a pic.twitter.com/4uEkSLRWrs
— Juan Doe (@jdoedoe101101) February 18, 2026
De todas maneras no es esa la obsesión oficial -de momento-, sino las decenas de reformas -Manuel Adorni habló de 50- que se propone hacer este gobierno en los tiempos que vienen. Algunas las anunciará Javier Milei este domingo, en la apertura de sesiones ordinarias, en las que se presentará -una vez más la grandilocuencia- como “el presidente más reformista de la historia”. Iniciativas que lanzará más temprano que tarde, cuestión de aprovechar el impulso adquirido en este verano.
Arrancará esta misma semana con la Ley de Glaciares, que necesita aprobar en Diputados; seguirá por una reforma política que entre otras cosas elimine definitivamente las PASO; y avanzará con una gran reforma del Código Penal, según se anticipa.
La oposición, en este contexto, aparece tan disminuida como desorientada. Cuñas del mismo palo, los que formaron parte de Juntos por el Cambio se sienten disputando el mismo electorado y de momento archivaron propuestas propias como podría haber sido Provincias Unidas; por ahora se refugian en sus distritos y a nivel nacional ayudan al Gobierno. Mientras que el peronismo sigue atrapado con sus fantasmas y sin lograr articular una estrategia que lo devuelva al centro de la escena.
Se lo vio esta última semana en el Senado, donde debió aceptar tan solo con lamentos que le birlaran la vicepresidencia, un cargo sin importancia real, pero de relevancia simbólica, que desde LLA definieron socarronamente como “una maldad de Patricia”. Y en el debate de las leyes se limitaron a votar en contra de todo, sabiendo que su pólvora está mojada. Mientras que la semana anterior, en Diputados, protagonizaron papelones como el de la diputada Carignano desconectando a los taquígrafos.
En diálogo privado, se limitan a augurar una debacle económica que se demora, pero consideran segura, y ese es su único plan electoral para volver.