Tras una hora de discurso, Javier Milei criticó el conflicto de FATE. Consideró que las anteriores gestiones presidenciales “beneficiaron a un puñado de personas perjudicando a 48 millones de argentinos”.
Con un discurso encendido que comenzó con el repaso de su gestión, el presidente Javier Milei se tomó unos minutos para reavivar el conflicto que el Gobierno tiene con Techint, una de las empresas siderúrgicas más grandes del país. Sin dejar pasar la oportunidad para acusar de “corruptos” a los legisladores kirchneristas, aseveró: “Ustedes y los empresarios corruptos se beneficiaban a costa de todos los argentinos”.
Dirigido al empresario Paolo Rocca -sin nombrarlo-, el libertario planteó un fuerte cuestionamiento cargado de críticas: “¿Les parece normal pagar el tubo de acero a 4000 dólares cuando en el mundo vale 1400?”. Efusivo, consideró que las anteriores gestiones presidenciales “beneficiaron a un puñado de personas perjudicando a 48 millones de argentinos”.
Con la misma efervescencia con la que se dirigió a los integrantes del bloque peronista, Milei brindó un nuevo capítulo en su pelea contra los empresarios. “No he tenido reparo alguno en señalar como ladrones a un grupo de empresarios locales, fruto de su accionar comercial porque si una ley, tal como sucedía en Sodoma, permite robar, el hecho de que sea legal no lo hace lícito”, así arrancó.
Apuntalado en lo genérico de su discurso, añadió que “cuando un entramado legal atenta contra el derecho natural, esto es, el derecho a la vida, a la libertad, y a la propiedad, donde el Estado se convierte en el principal violador del principio de no agresión y de los intercambios libres, estamos frente a un marco legal ilegítimo”.
Luego, sin nombrarlos, el presidente de la Nación retomó la línea de los primeros minutos de su discurso: “Obviamente que los empresarios prebendarios no pueden comprar privilegios que los políticos corruptos, como ustedes, no ponen a la venta. Esto es, ambos son cómplices de la corrupción, y la mayor responsabilidad cae sobre los políticos”.
La efusividad de Milei se notó desde que arribó al Palacio Legislativo y su presentación en el estrado no fue la excepción: por momentos agrupó en una sola variable a sus principales apuntados en la jornada de este domingo, el kirchnerismo y los empresarios. “Sorprende la defensa encendida de los populistas en favor de la protección de la industria nacional subsidiada, la cual deja claro que son cómplices del saqueo a los argentinos. Muchos políticos, cuando insultaban en público a algunos de los industriales, lo hacían para negociar una coima más alta, no para rechazarla”, endilgó.
Pero todos los caminos conducían a Rocca, Ceo de Techint: “¿Acaso les parece normal pagar la tonelada de tubo de acero 4.000 dólares, cuando se paga 1400 y que si no se accede a dicho capricho, se amenaza con adelantar el pago de dividendos para intentar poner en jaque al mercado de cambios? No, ustedes son políticos corruptos que les venden favores a empresarios corruptos, y ustedes se beneficiaban, ustedes y los empresarios corruptos, a costa de todos los argentinos”.
También se tomó unos segundos para hablar del conflicto en FATE, con la retórica como recurso discursivo: “¿Acaso les parece bien pagar los neumáticos tres o cuatro veces más caros, contra la extorsión de tirar 920 trabajadores a la calle, mientras se negocia la protección para el sector del aluminio? ¿O acaso les parece bien pagar una remera básica 50 dólares, cuando la importada cuesta 5? Obviamente, la respuesta sectorial no es tan burda”.
Para concluir el tramo dirigido a los empresarios, el presidente de la Nación, Javier Milei, defendió la apertura de importaciones: “Una de las grandes mentiras que nos han inculcado es que abrir la economía perderá puestos de trabajo, pero en el caso argentino, pese a lo que repiten los profesionales de la mentira, durante nuestra gestión no solo que no aumentó el desempleo, sino que además esto pasó en un contexto donde aumentó la cantidad de personas que buscan trabajo”.