En la apertura del período ordinario, Javier Milei anunció una ofensiva legislativa “inédita”, con decenas de reformas que prometió enviar al Congreso durante 2026, y destacó que la actual composición parlamentaria es —según dijo— la más reformista de la historia, al tiempo que volvió a cuestionar con dureza a sectores de la oposición.
Alentado por los resultados ampliamente positivos que le dejó el balance del período extraordinario, el presidente Javier Milei anticipó en la apertura del 144° período de sesiones ordinarias un ambicioso plan de reformas que prevé enviar al Congreso durante 2026 y sostuvo que la actual composición parlamentaria es “la más reformista de la historia”. A la vez, dedicó pasajes completos del discurso a cuestionar duramente a sectores de la oposición y a destacar el rol que, según afirmó, deberá jugar el Poder Legislativo para consolidar el rumbo económico y político de su gobierno.
El Congreso estuvo muy presente en el discurso presidencial, al punto tal de nombrarlo 16 veces.
A lo largo del discurso, el Presidente detalló paquetes concretos de iniciativas que formarán parte del temario parlamentario de 2026. Según afirmó, cada ministerio presentará diez paquetes de reformas, lo que implicará “nueve meses ininterrumpidos de reformas estructurales”.
Puntualmente habló de la reforma de los códigos más "un paquete de leyes destinado a proteger los derechos fundamentales de los argentinos de quienes solo saben vivir de lo ajeno”, al tiempo que anticipó el envío al Congreso de “proyectos que barrerán con una montaña de cadenas regulatorias y darán rienda suelta a la inversión en industrias hoy muertas”.
“También tenemos que reformar nuestro esquema impositivo. Como tantas veces hemos dicho, necesitamos menores impuestos”, señaló el primer mandatario, que también confirmó que “ratificaremos el acuerdo con los Estados Unidos, así como lo hicimos con la Unión Europea”.
Milei anticipó que “reformaremos el Código Aduanero para adecuarlo a nuestros nuevos desafíos”, como así también “vamos a construir un marco legal robusto que permita el desarrollo primario para beneficio de todos los argentinos, con cuidados, pero lejos de prejuicios ambientalistas absurdos”.
Sin mayores precisiones, dijo que “necesitamos reformar integralmente nuestro sistema electoral. Y esto implica también reformar cómo se financian los partidos políticos”.
También “presentaremos proyectos que vuelvan a hacer del Poder Judicial una herramienta democrática, republicana, ágil, rápida, eficaz, y por sobre todas las cosas que sea justa”.
“Debemos profundizar en las reformas de seguridad, debemos avanzar sin pruritos en la modificación del Código Penal, introduciendo penas más duras y con mayor cobertura de la prisión efectiva”, y en ese mismo sentido anticipó que impulsarán “los juicios por jurado en la Justicia Federal, sana práctica que ya han incorporado varias provincias”.
“Enviaremos un paquete de leyes para fortalecer la coordinación entre fuerzas de seguridad e inteligencia”, señaló en otro pasaje, y en materia educativa, habló de “reformar la educación inicial, primaria y secundaria”.
De tal manera, el Presidente explicitó ante la Asamblea Legislativa los siguientes ejes:
Reforma de la organización jurídica e institucional del país
Reforma del sistema tributario
Apertura comercial y adecuación normativa
Marco legal para la explotación de recursos
Reforma del sistema político y electoral
Reforma judicial
Reformas en materia de seguridad
Reformas en educación
Modernización del sistema de defensa
El rol del Congreso en esta etapa
Milei sostuvo que el Parlamento atraviesa “el período más reformista de la historia” y que, gracias a ello, su administración cuenta con la “fuerza suficiente” para avanzar con cambios profundos. Agradeció a diputados y senadores “tanto a los que acompañaron como a los que sabotearon”, remarcando que es presidente “de los 47,5 millones de argentinos”.
El Presidente definió el mandato legislativo en términos históricos:
A la vez, denunció que un sector parlamentario actuó en 2025 como parte de un “ataque coordinado”, y calificó de “golpistas” a legisladores y dirigentes de la oposición. En contraste, afirmó que el período extraordinario reciente demostró la capacidad del Congreso para aprobar reformas consideradas decisivas.
Milei concluyó su discurso en un registro épico: reclamó al Congreso “crear la arquitectura institucional y jurídica para los próximos 50 años” y proclamó 2026 como el “Año de la Grandeza Argentina”, dando por inaugurado el período ordinario de sesiones.