En la apertura de sesiones en la Legislatura, Jorge Macri marcó distancias tanto de Horacio Rodríguez Larreta como de La Libertad Avanza, sentenció que “el vale todo se terminó” y defendió un rumbo propio apoyado en orden, seguridad y nuevas obras, en el inicio de un año atravesado por definiciones políticas.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, brindó este lunes un discurso medido de cara a las elecciones del año próximo y se diferenció de su antecesor Horacio Rodríguez Larreta y de la gestión nacional de La Libertad Avanza al avisar que se acabó la política del “vale todo”.
En un discurso de fuerte contenido político y de diferenciación con otras administraciones de su propio partido, el Pro, y la gestión del presidente Javier Milei, Macri advirtió que “la ciudad del caos, el desorden y el vale todo se terminó”.
El jefe de Gobierno, al inaugurar el período de sesiones ordinarias de la Legislatura, no solo quiso manifestar firmeza en la política de seguridad y cuidado de la propiedad privada, sino que avanzó en el anuncio de obras públicas.
También, en paralelo anunció, en un tema que preocupa a los funcionarios, que en adelante habrá al menos un barrido diario en todos los rincones de la Ciudad de Buenos Aires y en algunos casos hasta tres veces.
Esa fue otra señal para la posible política de campaña electoral de Rodríguez Larreta el año próximo, ya que anticipó que irá nuevamente por la jefatura de Gobierno porteño.
Rodríguez Larreta hizo eje en su campaña a legislador el año pasado en que la sociedad estaba “sucia” y en que había “olor a pis”, frases que cayeron como un balde de agua fría en el corazón del edificio municipal de la calle Uspallata, en Parque Patricios.
Por eso, Macri hizo foco a su vez en un área en la que el exjefe de Gobierno había defeccionado: la expansión de los manteros por las principales zonas de la Ciudad de Buenos Aires y la proliferación de protestas callejeras de piqueteros, dos temas que han sido solucionados.
“Ya no hay espacio para minorías violentas que rompen la convivencia”, subrayó en ese sentido Macri, al enumerar una gama de medidas adoptadas el año pasado para terminar con las usurpaciones, protestas callejeras e inseguridad.
El jefe de Gobierno avisó también que tiene claro el “rumbo” y que hay un camino por recorrer: “Vengo a rendir cuentas y a reconocer lo que falta”, planteó.
Seguidamente, confirmó que está en marcha una obra pública de trascendencia al informar que ya están abiertas las licitaciones para la construcción de una nueva línea de subte, la F, que unirá Constitución con Palermo.
“Ya está en marcha la licitación nacional e internacional de la Línea F, la primera nueva línea de Subte en más de 25 años, y se trabaja en la construcción de la primera línea del TramBus 100% eléctrica que usará semáforos predictivos e integra su boleto a la red de subtes”, anunció.
Respecto de la relación con el Gobierno nacional, celebró la transferencia del fuero laboral a la Ciudad, y consideró que “es un paso más hacia la autonomía” de CABA, resuelta en la nueva Constitución nacional de 1994.
En paralelo, Macri sostuvo que su gestión apoya al gobierno de La Libertad Avanza en su decisión de “ordenar la macroeconomía” pero acerca de la deuda que la Nación sostiene con CABA detalló que están presentando “propuestas” e indicó que esperan una “pronta resolución del tema”.
Al parecer no habrá devolución en pesos, sino que se manejan otro tipo de alternativas, como por ejemplo la transferencia de propiedades de la Nación a CABA.
“Estamos encontrando soluciones mes a mes”, declaró contemporizador el jefe de Gobierno y criticó duramente al expresidente Alberto Fernández por haberle quitado a la Ciudad esos fondos para dárselos a la provincia de Buenos Aires para el área de seguridad.
“Para que tengan una idea de la magnitud de la deuda le digo que se podrían hacer tres líneas de subte nuevas y la refacción integral de 800 escuelas”, entre obras, remarcó, dando cuenta del volumen de deuda.
Si bien el vínculo con Nación es bueno, hay una diferenciación con la gestión municipal de La Libertad Avanza, ya que considera que su gestión cumple acabadamente con el electorado de centroderecha
Además, al retomar su discurso duro de control del orden público, aguijoneó al gobernador bonaerense: “Voy a luchar sin descanso contra los enemigos de un estilo de vida, el estilo de vida de los porteños que queremos vivir tranquilos, con progreso y en paz. No queremos vivir como en lo peor del conurbano”.
Al respecto, aseguró que “siete de cada diez personas que están en la calle vienen del conurbano. Por eso le pedimos al gobernador, Axel Kicillof, que se haga cargo. Este no es un problema para mirar para otro lado”.
La relación de Jorge Macri con Kicillof es inexistente y el jefe de Gobierno critica repetidamente al mandatario bonaerense por ese tema y otros como el uso de los hospitales públicos porteños por parte de los bonaerenses.
Por otra parte, Macri resaltó la baja de la actividad delictiva cono otra forma de diferenciación con Rodríguez Larreta.
“Se bajaron todos los delitos en la Ciudad. Los homicidios, el robo automotor y el robo con armas registran mínimos históricos; con cuatro mil policías más en la calle, con 620 armas de baja letalidad, 50 destacamentos donde se controlan 24/7 los accesos con Patrulla de Control de Accesos, con la tecnología como el Anillo Digital, y con el 82% de la Ciudad monitoreada con más de 17 mil cámaras”.