Efectivos de la División Explosivos de la Policía Federal trabajaron sobre la calle Combate de los Pozos donde fue hallado paquete sospechoso. El operativo se activó en medio del nivel de alerta “alto” dispuesto por el Gobierno para reforzar la seguridad en puntos estratégicos ante la escalada de la guerra en Medio Oriente.
La mañana de este jueves amaneció en las puertas del Congreso de la Nación con un fuerte operativo policial luego de que efectivos de la Federal detectaran un paquete sospechoso mientras desplegaban un control de rutina en las inmediaciones del edificio legislativo.
El objeto fue encontrado sobre la calle Combate de los Pozos, en la vereda ubicada frente a la parte trasera del Congreso, entre Hipólito Irigoyen y Rivadavia. El paquete estaba a pocos metros de una cabina de gas, algo que elevó el nivel de alerta y obligó a activar el protocolo de seguridad. y el elemento estaba próximo a una cabina de gas.
Los efectivos policiales cortaron la circulación peatonal y vehicular en el área mientras se realizaban las primeras verificaciones. Además, se solicitó la intervención de la Brigada de Explosivos de la Policía Federal, que llegó al lugar para analizar el objeto y descartar cualquier riesgo.
Los agentes constataron que el objeto se trataba de un portafolio de color negro que había sido dejaron en el lugar. Dentro del mismo, encontraron una botella azul y una cartuchera negra con lápices de colores, por lo que se descartó la presencia de peligro.
Durante el procedimiento también participaron perros especializados en detección de explosivos, que inspeccionaron el paquete mientras los agentes mantenían el sector acordonado. El operativo también incluyó la presencia de personal de distintas divisiones de la fuerza para garantizar la seguridad de la zona.
Según informaron las autoridades policiales, el Congreso no fue evacuado porque el operativo se concentró exclusivamente en la vía pública. Los trabajadores y trabajadoras del Parlamento pudieron ingresar al edificio con normalidad y continuar con sus actividades.
A raíz de lo sucedido, se abrió una causa judicial que quedó a cargo del Juzgado Federal N° 9, a cargo del juez Ramos, bajo la carátula de “averiguación e intimidación pública” y se dispuso el secuestro del bolso abandonado y el relevamiento de las cámaras de seguridad.
El episodio ocurrió luego de que el Gobierno nacional elevara a “alto” el nivel de alerta de seguridad de bienes estratégicos y objetivos sensibles en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente.