El Fraser Institute volvió a ubicar a San Juan como la jurisdicción más atractiva de América Latina para invertir en minería en 2025. Aunque conserva el liderazgo regional, una leve caída en el puntaje expone tensiones regulatorias y una competencia creciente con Brasil y Santa Cruz.
San Juan consolidó nuevamente su posición como la jurisdicción más atractiva de América Latina para la inversión minera, según la Annual Survey of Mining Companies 2025 publicada por el Fraser Institute. El informe -basado en las respuestas de 256 referentes de la industria sobre 68 jurisdicciones mineras del mundo- confirma el liderazgo de la provincia argentina, aunque también revela señales que encienden alertas sobre su frente regulatorio.
El estudio combina dos variables centrales: el Investment Attractiveness Index, que pondera el potencial geológico junto con la percepción sobre políticas públicas, y el Policy Perception Index (PPI), que mide la calidad del entorno regulatorio. En este esquema, San Juan volvió a ubicarse como la referencia indiscutida en América Latina.
La Provincia alcanzó 76,94 puntos en el índice principal, lo que la posicionó 18ª a nivel global. Se trata del mejor desempeño en la región, por encima de todos los países y provincias mineras latinoamericanas. Su reputación como destino confiable para grandes proyectos -especialmente de oro y cobre- se mantiene firme.
Sin embargo, la foto no es totalmente lineal. Frente al año pasado, San Juan registra una leve retracción: pasó de 77,85 a 76,94 puntos. La caída, aunque marginal, sugiere un escenario regional más competitivo y refleja inquietudes de los inversores sobre la aplicación de ciertas regulaciones. El descenso impacta en el PPI, indicador sensible para medir previsibilidad jurídica.
“La abundancia mineral no alcanza si no existe estabilidad y claridad regulatoria”, recordó Elmira Aliakbari, directora del Centro de Estudios de Recursos Naturales del Fraser Institute. En ese punto, San Juan todavía retiene una ventaja construida durante años, basada en impuestos competitivos, seguridad jurídica y acceso a infraestructura clave.
Aun así, las advertencias de la industria son claras: persiste un nivel de incertidumbre sobre cómo se implementan algunas normas, y ese factor podría erosionar la confianza si no se corrige.
Dentro del mapa argentino, Santa Cruz también se destaca: con 74,34 puntos, escaló al puesto 21 global y se consolida como otro polo atractivo en la región. La mejora patagónica demuestra que otras provincias locales están ajustando sus marcos para captar capitales.
Pero la competencia más fuerte proviene de Brasil, que sorprendió con un salto al puesto 19 mundial -76,74 puntos- impulsado por un mayor potencial mineral y un clima político que los inversores perciben como más amigable. El país vecino se convierte así en un rival directo para San Juan en la carrera por atraer proyectos de gran escala.
En contraste, Chile, histórica potencia del sector, mejoró su percepción de políticas, pero no logra despegar por la persistente inestabilidad regulatoria. Con 69,17 puntos, quedó por debajo de las provincias argentinas líderes. México y Colombia, por su parte, continúan rezagados debido a problemas de seguridad, infraestructura insuficiente y marcos normativos poco previsibles.
La conclusión del reporte es clara: San Juan sigue siendo la “joya de la corona” minera de América Latina. Su combinación de geología excepcional -en especial en cobre- y políticas que históricamente facilitaron la inversión sostienen su atractivo.