La diputada Marina Salzmann presentó un proyecto para transparentar el funcionamiento de plataformas como Rappi y apps de transporte, y para evitar sesgos y decisiones automatizadas que afecten a trabajadores y consumidores. La iniciativa apunta a dotar al Estado de nuevas capacidades de auditoría.
En medio de las críticas del Frente Renovador a la política laboral del Gobierno de Javier Milei, la diputada nacional Marina Salzmann presentó un proyecto de ley para regular la gestión algorítmica del trabajo en plataformas digitales. La iniciativa busca transparentar el funcionamiento de aplicaciones como Rappi y servicios de transporte que organizan y controlan la actividad de miles de trabajadores mediante sistemas automatizados. En el mismo sentido, la reciente discusión pública en torno a los “precios dinámicos” de plataformas como Mercado Libre volvió a exponer lo que la legisladora definió como “arbitrariedad del algoritmo”.
El proyecto apunta a que el Estado recupere capacidades de fiscalización frente a empresas tecnológicas cuyo modelo de organización laboral depende de decisiones automáticas que, según el Frente Renovador, pueden derivar en abusos tanto hacia quienes trabajan como hacia los consumidores. Desde el espacio que lidera Sergio Massa sostienen que la expansión de la economía digital no puede traducirse en “precarización 4.0” ni en nuevos escenarios de asimetría informativa.
Uno de los ejes centrales de la propuesta es poner fin a lo que ya se conoce públicamente como “portación de cara digital”: el sesgo y la discriminación que puede aplicar un algoritmo al asignar tareas o evaluar el desempeño. Salzmann advirtió sobre el impacto de estas herramientas en la vida cotidiana de los repartidores y conductores: “No podemos permitir que el futuro del trabajo sea una caja negra corporativa donde una máquina decide si un trabajador come o no come ese día, basándose en parámetros secretos y, muchas veces, discriminatorios. Mientras el oficialismo busca desproteger al trabajador, nosotros proponemos reglas claras para que la innovación tecnológica vaya de la mano con la dignidad laboral”.
La iniciativa introduce por primera vez en la legislación argentina un conjunto de derechos digitales específicos para los trabajadores de plataformas. Entre ellos, el derecho a la información sobre el funcionamiento del algoritmo, la prohibición de la discriminación algorítmica, un derecho efectivo a la desconexión, la revisión humana ante bloqueos automáticos y la creación de un Registro y un Consejo Nacional enfocados en este tipo de actividad.
Para el Frente Renovador, se trata de avanzar hacia un esquema donde la gestión algorítmica deje de ser una potestad exclusiva de las empresas. El proyecto propone una gobernanza compartida en la que intervengan el Estado, los trabajadores y las compañías, con el objetivo de equilibrar un mercado en expansión que hoy funciona con reglas propias y, en muchos casos, opacas.
En síntesis, la propuesta de Salzmann busca abrir una nueva etapa de regulación del trabajo en plataformas, con el argumento de que la economía digital requiere transparencia y protección, y que la tecnología debe convivir con estándares mínimos de derechos para quienes sostienen la actividad día a día.