La transportista presentó en Nueva York un proyecto para procesar y exportar líquidos de gas natural, con una inversión de US$ 3.000 millones. La iniciativa contempla una nueva planta en Tratayén, un poliducto hasta Bahía Blanca y la creación de más de 19.000 empleos directos e indirectos.
Transportadora de Gas del Sur (TGS) oficializó en Nueva York, en el marco de la Argentina Week, el lanzamiento de un proyecto estratégico destinado a ampliar la infraestructura necesaria para monetizar la producción de Vaca Muerta. La compañía busca aprobar la Decisión Final de Inversión (FID) para una iniciativa valuada en US$ 3.000 millones, que permitirá procesar, transportar y exportar líquidos de gas natural (NGL). El plan prevé ventas externas por US$ 1.200 millones anuales y la generación de 4.000 empleos directos y más de 15.000 puestos indirectos.
El anuncio fue encabezado por el CEO de TGS, Oscar Sardi, quien detalló que el proyecto implica la transformación de la planta de Tratayén (Neuquén) en una instalación capaz de procesar 43 millones de metros cúbicos diarios de gas y producir 2,7 millones de toneladas métricas anuales de propano, butano y gasolina natural.
La iniciativa incluye, además, la construcción de un poliducto entre Neuquén y Bahía Blanca, donde la compañía levantará nuevas plantas de fraccionamiento, almacenamiento y despacho en el puerto. Toda la producción se orientará exclusivamente al mercado exportador y se desarrollará bajo el paraguas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Sardi subrayó la relevancia estratégica del proyecto: “Hace 25 años que no se construye una planta de esta naturaleza, y esta será, por lejos, la más grande del país. Es una infraestructura crítica para que Vaca Muerta pueda alcanzar la meta de 1,5 millones de barriles diarios hacia 2031-2032. Sin una planta de procesamiento de esta escala, el gas asociado no tiene dónde ir, y eso limita el crecimiento”.
El ejecutivo explicó que la iniciativa resuelve dos necesidades urgentes del sector: por un lado, monetizar los componentes licuables del gas natural, que hoy ingresan al sistema de gasoductos y se consumen sin valor agregado; por el otro, eliminar el cuello de botella que representa la capacidad límite de la actual planta de acondicionamiento, insuficiente para cumplir con las especificaciones requeridas por los gasoductos de TGN, TGS y el sistema Perito Moreno. “El gas de Vaca Muerta es tan rico que ya no podemos procesarlo adecuadamente sin una infraestructura nueva”, señaló.
El proyecto ya cuenta con acuerdos preliminares con las principales operadoras de la cuenca —YPF, Chevron, Shell, Tecpetrol, Pampa y Vista— y TGS espera cerrar los contratos vinculantes en los próximos 45 días para avanzar luego en la búsqueda de financiamiento bancario.
El anuncio contó con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó que “este es el tipo de inversión que necesita la Argentina: eficiente, generadora de empleo y motor de crecimiento”. También participaron los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro); el empresario Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, uno de los grupos controlantes de TGS; Marcelo Sielecki, representante de la familia co-controlante de la compañía; y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín.