El escándalo por el uso del avión presidencial, las explicaciones fallidas y las internas en la Casa Rosada pusieron a Manuel Adorni en el centro de la tormenta. Con causas abiertas en la Justicia y el Congreso, apariciones públicas restringidas y su proyección electoral en pausa, la “Adorni week” dejó secuelas políticas que el Gobierno aún intenta contener.
Fernando Ramírez
El “error humano” que alega haber cometido el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el “deslomado”, al intentar insólitamente de defender el viaje de su esposa en el avión presidencial a Estados Unidos, puso en pausa su posible candidatura a alcalde porteño, debido al enorme impacto negativo del escándalo, y se le suman las causas abiertas en la justicia y en el Congreso.
Asimismo, se le ordenó a Adorni hacer apariciones públicas programadas, sin peligro de exposición y preguntas de los periodistas.
Por eso solo tiene en agenda acompañar este lunes al presidente Javier Milei a Córdoba y el martes encabezar un reunión de la mesa política para pergeñar la agenda parlamentaria, la acción de gobierno y, especialmente, analizar de dónde vino la filtración del polémico y cuestionado viaje a Punta del Este.
Karina Milei ya ordenó investigar todas las reparaciones que trabajaban en el carnaval de febrero y que pudieron haber sacado las fotos y videos del avión que pagó Adorni para ir a Uruguay, tema que investiga la justicia.
Como anticipó parlamentario.com, hay sospechas de filtración por parte de enemigos de adentro, como el asesor Santiago Caputo; el exjefe de Gabinete Guillermo Francos y la senadora Patricia Bullrich, pero algunos funcionarios recordaron la frase del expresidente Mauricio Macri de que Adorni no tiene “experiencia” para ese cargo.
Pero también se tiene que en cuenta que algunas de las reparticiones que estaban en el aeropuerto de San Fernando -de donde salió el vuelo a Punta del Este- han sufrido la poda de personal por parte de la motosierra y que casi todas tienen bajos sueldos.
La Casa Rosada sabe que Adorni no es el candidato ideal -lo es Bullrich, pero no la quieren- para competir el año próximo contra el jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien irá por la reelección; pero sí es el postulante ideal y necesario del momento para la ofensiva contra el Pro, que gobierna la Ciudad desde 2007.
“El Jefe”, Karina Milei, tuvo diferentes reacciones frente a la “desafortunada” frase de Adorni, quien le dijo al periodista Eduardo Feinmann en A24 que se había ido a “deslomar” a Nueva York durante cinco días para promover el evento económico “Argentina Week”.
Inicialmente, lo reprobó y reprendió, pero a las 24 horas, tuvo que bancarlo al analizar el alto impacto negativo de las declaraciones insólitas de Adorni para intentar justificar que su esposa fue subida indebidamente al avión en el que viajaba Javier Milei, pese a que recientemente había firmado una resolución en contrario.
Al principio, ordenó -medida naif- al área comunicacional de Presidencia que difundiera un maratón de reuniones del jefe de Gabinete con gobernadores que participaron de la “Argentina Week”.
Pero al día siguiente, ante la incontrolable escalada mediática contra Adorni, Karina ordenó que tanto el jefe de Estado como el Gabinete nacional publicaran un apoyo al funcionario como forma de parar la avalancha crítica.
La utilización de ese recurso extremo sirvió para capear el temporal ante la prensa pero llamó poderosamente la atención que los periodistas espadas mediáticas del oficialismo siguieran con la crítica hacia Adorni y su por ahora sospechoso viaje a Punta del Este en los carnavales recientes
También, hay denuncias por su patrimonio porque resultarían inconsistentes sus gastos con su sueldo de jefe de Gabinete.
Lo cierto es que en adelante Adorni hará apariciones muy controladas y cuidadas y se analiza si es conveniente que vuelva a encabezar nuevamente una conferencia de prensa ante los periodistas de la Casa Rosada, al menos por un tiempo.
Pero, lo peor es que en el área presidencial de la Casa Rosada pusieron en pausa su posible candidatura a alcalde porteño el año próximo y mientras se toma una resolución final moverán otros alfiles con el objetivo de tratar de suplantarlo.
Los concreto es que en la única y breve entrevista “periodística” que le hicieron a Adorni -su área pacta que no haya preguntas incomodas ni repreguntas-, el exvocero trastabilló y puso al Gobierno en el ojo del huracán porque la implicancia mediática ya alcanza a otros escándalos como $Libra y la ANDIS, pero cuyo final puede aún recrudecer.