Para el diputado nacional Rodolfo Taihlade, desde la Justicia "van a intentar que coincidan los hechos más importantes del proceso" -en la causa cuadernos- con la campaña electoral del año próximo.
En la previa de la indagatoria a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la llamada "causa cuadernos", el diputado nacional Rodolfo Tailhade (Unión por la Patria) cuestionó que se busque “transformar un juicio virtual en presencial, con Cristina presentándose a Comodoro Py, para hacer todo un circo en un momento donde no hay pan ni decencia”.
“La causa cuadernos, en el esquema que originalmente había previsto el tribunal, era un juicio oral que se iba a desarrollar en su gran mayoría de manera virtual, como la mayoría de los juicios de Comodoro Py”, recordó, pero señaló que “el problema con ese esquema es que electoralmente no daban los números y el cronograma electoral que se viene no iba a darse en simultáneo, como pasó con la condena del caso Vialidad en plena campaña electoral”.
En declaraciones radiales este lunes, el legislador dijo: “Vieron que el juicio se iba a extender mucho más allá del año electoral y empezaron a aparecer presiones de los dueños de los jueces: Clarín, La Nación, que representan al poder económico, AEA, AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina) y la propia embajada”.
“Presionaron para que desde la Justicia le endurecieran las tuercas a estos jueces y pidieran que el juicio se haga de manera presencial”, acusó a esos sectores.
Para Tailhade, desde la Justicia “van a intentar que (el juicio) sea varias veces por semana, para que el año que viene coincidan los hechos más importantes del proceso, como fue en su momento la cadena nacional de una semana entera de (Diego) Luciani”.
Sobre el caso Vialidad, por el cual la expresidenta se encuentra condenada a seis años y con prisión domiciliaria en San José 1111, de donde saldrá este martes para dirigirse a Comodoro Py, el diputado kirchnerista aseguró que “los testigos fueron torturados; en el caso de Vialidad no hay un solo testimonio que indique que Cristina estaba al tanto, supiera, ordenara o tuviera algo que ver con la forma en que se ejecutaban las obras públicas en Santa Cruz”.
“Dicen que hay testimonios, pero fueron obtenidos bajo extorsiones de (Claudio) Bonadio y (Carlos) Stornelli”, cargó y añadió: “Stornelli llevó adelante esos tormentos y extorsionaba a los testigos para que dijeran que entregaban coimas al Gobierno. Los amenazaban con ir presos o con extenderles la prisión”.
En esa línea, enfatizó que “violaron hasta la propia Ley del Arrepentido, que decía que para que una declaración sea válida debía además ser filmada o grabada. Declararon decenas de arrepentidos y no hay un audio, son todas declaraciones de media carilla”.
“Todo ese esquema de testimonios bajo presión es la principal prueba que hoy se esgrime contra Cristina y sus funcionarios”, expresó e insistió: “Sin ningún tipo de fundamentos, más allá de la fuerza. Personas que declaran contra la expresidenta extorsionadas y bajo tortura”.