Acorralado por las derrotas electorales y la fuga de dirigentes hacia La Libertad Avanza, el expresidente intenta reordenar a su partido y definir una estrategia de supervivencia, aunque enfrenta resistencias internas y carece de un candidato presidencial claro para competir en 2027.
El expresidente Mauricio Macri trata de sacar al Pro -el partido que creó hace más de dos décadas- de la agonía en la que está inmerso por las repetidas debacles electorales y las dolorosas fugas de dirigentes hacia el nuevo espacio de derecha, La Libertad Avanza (LLA).
Macri no tiene alternativa: o saca al Pro de terapia intensiva y baraja y da de nuevo con un buen candidato presidencial el año próximo, o corre el riesgo de desaparecer a nivel nacional y solo subsistir en la Ciudad de Buenos Aires.
El problema es que sus principales espadas en la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo y Diego Santilli, se tiñeron de amarillo a violeta el año pasado y el primero, como jefe del bloque Pro en Diputados, apoya todas las iniciativas oficiales a mano alzada, y “El colorado”, ministro del Interior, quiere ser el candidato a gobernador de La Libertad Avanza.
El creador del Pro en 2003, exalcalde porteño entre 2007 y 2015, y presidente entre 2015 y 2019, se juega así la supervivencia del partido y la suya, ya que el año pasado rompió todos los puentes con el presidente Javier Milei, con quien tuvo sintonía y lo apoyó en la previa de la elección presidencial en 2023.
Pero Macri ya no habla con Milei ni con Caputo (Luis, el ministro de Economía, también ex Pro) ni con Ritondo, ni con Santilli, ni con Santiago Caputo, el otrora poderoso asesor libertario de la Casa Rosada, hoy caído en desgracia.
En el Gobierno tampoco nadie quiere hablar con él porque consideran que el operativo desgaste de LLA sobre su persona fue eficaz y destructivo: desde el pase de la excandidata presidencial partidaria, Patricia Bullrich, hasta el reciente brinco de Santilli a la cartera de Interior.
La sorpresiva foto de Expoagro con el gobernador bonaerense y posible candidato presidencial peronista Axel Kicillof solo fue eso: una instantánea de un saludo de cortesía que no pasó a mayores porque ambos dirigentes se detestan.
Macri no está hoy en el altar de la política argentina, por eso mañana se juega su destino político personal y la pervivencia del Pro hasta que amaine -si amaina- el huracán libertario.
Entre la dirigencia partidaria hay mucha expectativa por el rumbo que marcará Macri este jueves en el plenario de Parque Norte, en la Ciudad de Buenos Aires.
Al respecto, esperan saber si ratificará su decisión de ir solos el año próximo y competir con el presidente Milei, quien ya anunció que va por la reelección.
En ese sentido, se aguarda con expectativa si el expresidente mostrará las cartas y dirá cuál es el camino a seguir; si mencionará a algún postulante para la carrera presidencial y si tomará distancia de LLA o señalará errores del Gobierno.
La gestión libertaria viene sufriendo tropiezos en el fin del verano, tanto en el área económica (suba de la inflación), como política, con el “Adorni Week” en Nueva York y nuevas revelaciones en la causa $LIBRA que implicarían a Milei, su hermana Karina y el asesor Santiago Caputo.
En el caso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni (investigado por subir a su esposa al avión presidencial y por el costoso viaje a Punta del Este), se puede decir con el diario del lunes que fue un acierto de Macri haberlo calificado de “inexperto” para suceder a un dirigente reputado como Guillermo Francos.
Si bien falta para la carrera presidencial, piden anotarse el gobernador de Chubut, Ignacio Torres; el diputado nacional bonaerense Martín Yeza y la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, quienes aparecen como posibles candidatos si es que el Pro va solo a pelear el cetro y la poltrona a Milei.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri -de buena sintonía con su primo Mauricio-, decidió ir a la reelección el año próximo y, en ese marco, mantiene un prudente silencio sobre la gestión libertaria de la Casa Rosada.
Ello, pese a que el bloque de LLA en la Legislatura ha elevado en los últimos tiempos el nivel de crítica hacia la administración porteña, pero la orden por ahora -pese al malestar- es evitar responder y centrarse en la gestión, con al menos un anuncio de políticas públicas por semana.
Algunos dirigentes se preguntan si Mauricio Macri mencionará este jueves a su exfuncionario Horacio Rodríguez Larreta, quien el año pasado con su lista aparte del Pro favoreció a La Libertad Avanza, situación que anunció ya que repetirá en 2027 para presentarse como postulante al máximo cargo del edificio comunal de la calle Uspallata.