En el Vaca Muerta Insights 2026, Tenaris, Nabors y QM Equipment delinearon la nueva etapa del shale argentino: perforación más rápida, flotas ampliadas, equipos que funcionan 100% a gas del yacimiento y un ecosistema local que crece en escala y competitividad. La cuenca ingresa en una fase de madurez tecnológica que redefine costos, eficiencia y emisiones.
La consolidación de Vaca Muerta como un activo energético de clase mundial ya no se sostiene únicamente en la riqueza del recurso. El nuevo diferencial pasa por la capacidad de las empresas de servicios para transformar la operación mediante tecnología, eficiencia y sostenibilidad. Ese fue el eje central del Vaca Muerta Insights 2026, donde Tenaris y Nabors presentaron la hoja de ruta técnica que marcará la próxima década del shale argentino.
Durante el encuentro, Constantino Espinoza, director de Proyectos de Tenaris Oil & Gas Services, anunció una inversión de US$ 240 millones destinada a ampliar la capacidad de completación en la cuenca neuquina. La compañía apuesta a dos vectores que impactan de lleno en la estructura de costos: un servicio “llave en mano” que integrará perforación y colocación de revestimiento en un proceso simultáneo —reduciendo tiempos críticos del pozo—, y la expansión de la tecnología DGB, que sustituye diésel por gas del propio yacimiento en sets de fractura y coiled tubing. El resultado: menos logística, menores costos operativos y una reducción sustancial de emisiones.
En paralelo, Nabors ratificó su mirada estratégica sobre Argentina. “Es hoy el mercado más relevante de la región”, afirmó Carolina López, directora de Business Development para América Latina. La compañía desplegará un plan de expansión acelerado que llevará su flota a 15 equipos de perforación activos para el segundo semestre de 2026, acompañado por mejoras en precisión direccional para pozos cada vez más extensos y complejos.
La innovación también viene desde la industria nacional. Pablo Fiscaletti, presidente de QM Equipment, presentó un desarrollo considerado histórico: bombas de fractura fabricadas en Mar del Plata que operan 100% a gas del yacimiento. La tecnología permite un ahorro estimado de US$ 30 millones anuales por set, eliminando la dependencia del diésel importado y reforzando el contenido local en uno de los segmentos más intensivos del shale.
Ese avance técnico se apoya en una red empresarial de escala creciente. Daniel González, secretario de la Federación de Cámaras del Sector Energético del Neuquén (FECENE), destacó que el ecosistema industrial cuenta hoy con 800 empresas certificadas que generan 50.000 puestos de trabajo. El dinamismo se refleja en un 20% de crecimiento en las contrataciones de firmas locales y en la conformación de clústers entre Neuquén, Santa Fe y Buenos Aires para competir en licitaciones de alta complejidad.
Tras el panel “Visión de Empresas de Servicios y los desafíos de la Cadena de Valor”, quedó claro que Vaca Muerta ingresa en una etapa de madurez tecnológica. La adopción de técnicas como el casing drilling, la perforación direccional avanzada y la sustitución de combustibles líquidos por gas propio no solo fortalecen la rentabilidad frente a ciclos de precios volátiles: también consolidan una industria argentina de servicios capaz de exportar tecnología, conocimiento y eficiencia desde el corazón de la cuenca neuquina.