La diputada nacional (MC) habló por más de diez minutos y cargó contra las autoridades por un corte en la llamada. Apuntó contra La Libertad Avanza y explicó que “el Acuerdo de Escazú tiene jerarquía superior a las leyes”. Afirmó que “la Ley de Glaciares es el piso mínimo, no puede reducirse".
Foto: HCDN
Transcurridas más de siete horas del inicio de la jornada virtual de audiencia pública por la modificación de la Ley de Glaciares, llegó el turno de la exdiputada nacional Graciela Camaño no se guardó nada y apuntó contra el sistema implementado en estos dos días. “Se obvió proporcionar al público de la información necesaria en forma efectiva y los plazos no son en absoluto razonables”, señaló a través de una videollamada.
Lejos de avalar el contenido del proyecto de ley que envío el Poder Ejecutivo al Congreso de la Nación en diciembre pasado, Camaño desplegó sus conocimientos jurídicos y le envío un mensaje al bloque oficialista, los aliados y a los gobernadores: “Retroceder en materia ambiental no es gobernar, es renunciar al futuro”. La intervención se estiró por más de diez minutos y cuando terminó recibió el aplauso de los diputados opositores presentes en la Sala 2 del Anexo C.
En primera instancia, cargó contra las dos jornadas de debate y señaló: “Vengo a impugnar, como paso administrativo previo a los juicios que se iniciaran de prosperar el proyecto de reforma de la Ley de Glaciares, esta ‘no audiencia pública’”. En ese punto, invocó al Acuerdo de Escazú, a la Ley General de Ambiente y a fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación respecto a “la relevancia de la audiencia pública como una instancia de participación ciudadana que favorece la democratización de las decisiones, la formación de consensos, la transparencia y la publicidad de los actos y procedimientos que, en definitiva, fomentan el control social”.
Luego, cargó que “esa instancia ha estado ausente es este trámite”, y agregó que “se trata de evidente déficit que esta pretendida audiencia pública no lo supera”. Dirigida a los legisladores del oficialismo, quienes oían atentamente, Camaño reiteró que “el Acuerdo de Escazú tiene jerarquía superior a las leyes”.
Desde esa postura, mencionó que el tratado ambiental internacional, vigente desde el 2021, “consagra parámetros de participación pública que, lejos de haber sido observados, han sido soslayados o contravenidos plenamente porque no se verificó participación del público en las etapas iniciales”. También aseveró que “se obvió proporcionar al público la información necesaria en forma efectiva. Los plazos no son en absoluto razonables”.
El discurso de Camaño estuvo marcado por los términos técnicos y jurídicos. Y cuando estaba hablando de la presunta violación al artículo 7 del Acuerdo de Escazú, la videollamada quedó en silencio. La exlegisladora llevaba seis minutos ininterrumpidos de exposición y cuando la comunicación virtual se cortó del todo, los opositores presentes gritaron que “la están censurando”. José Peluc negó rotundamente que eso haya sido así.
Pasados más de 60 segundos, Camaño recuperó la comunicación y lejos de creer que pudo haber sido un problema técnico de conexión virtual, alzó la voz en vivo y acusó: “Exijo que se me devuelva el tiempo desde que me mutearon el teléfono”. De todas maneras, volvió al tema y agregó que “se vulneró el artículo 7 que establece que la audiencia pública debe atravesar todos y cada uno de los procesos de la decisión ambiental y verificarse previamente a su adopción”.
“Claramente la no realización de la audiencia obligatoria conforme a las pautas constitucionales determina la nulidad absoluta del acto que se emita en estas condiciones por configurar una violación en el elemento formal del acto al no haberse cumplido con los procedimientos esenciales previstos para la emisión del mismo”, explicó desde el punto de vista jurídico.
Sobre el avance del proyecto de ley con media sanción del Senado, sumó que “no puede perfeccionarse un procedimiento inválido”, aseveró que “el procedimiento que está viciado” y le endilgó una tarea a los diputados nacionales que tiene previsto avalar el texto en el recinto: “Tienen la obligación de hacer el examen político de constitucionalidad de los proyectos que votan”.
En el final, fue contra el espíritu de la modificación: “Este proyecto cuyo objeto no es la minería, sino el ambiente, claramente viola el artículo 41 de la Constitución Nacional”, y enfatizó que “pretende transformar una ley que tiene características científicas de protección mínima uniforme para todo el territorio de los reservorios de agua dulce, en una ley de carácter político donde cada provincia va a definir qué ambiente periglacial va a proteger o no, conforme a su explotación minera”.
Para concluir la exposición en la segunda jornada de audiencias públicas por la modificación de la Ley 26.639, Graciela Camaño reiteró que el texto “transgrede los principios de la Ley General de Ambiente”; invocó nuevamente el Acuerdo de Escazú junto a una serie de fallos del máximo tribunal de justicia; y cerró: “La Ley de Glaciares es el piso mínimo, no puede reducirse y tiene progresividad consolidada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación”.
“Este proyecto cuyo objeto no es la minería, sino el ambiente, claramente viola el artículo 41 de la Constitución Nacional”
Graciela Camaño cumplió diferentes mandatos entre 1989 y 2023. En relación a la Ley 26.639, votó a favor de la creación del régimen de presupuestos mínimos para la preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial en la Cámara de Diputados el 15 de julio del 2010. Del mismo modo, en 2014, 2016 y 2017 exigió informes por la suspensión de la presentación del estado de avance del Inventario Nacional de Glaciares (ING) que se debía no se realizó el 22 de mayo del 2014.
“Dicha presentación, tenía por objetivo dar a conocer los aspectos más relevantes y el grado de avance obtenido. A tales efectos, se contaba con la participación de diversos profesionales técnicos del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) del CONICET, quienes serían los encargados de brindar detalles sobre los avances obtenidos”, había fundamentado.