El diputado nacional Santiago Roberto (UP) impulsó una iniciativa para crear un régimen de desendeudamiento y reestructuración destinado a familias con deudas en el sistema financiero, billeteras virtuales y otras formas de crédito, con quitas, eliminación de intereses y planes de pago accesibles.
El diputado nacional Santiago Roberto presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley denominado “Desendeudamiento y Reestructuración de las Familias Argentinas”, que apunta a aliviar la situación financiera de millones de hogares endeudados y facilitar su reinserción en el sistema crediticio formal.
La iniciativa está dirigida a personas con deudas registradas hasta el 31 de diciembre de 2025 e incluye obligaciones contraídas con bancos, billeteras virtuales, entidades financieras y otros proveedores de crédito. También contempla deudas originadas en operaciones entre particulares realizadas a través de plataformas digitales.
Entre los principales ejes del proyecto se destaca la eliminación del 100% de los intereses y recargos por mora, junto con fuertes quitas sobre el capital adeudado y la posibilidad de extender los plazos de pago con tasas preferenciales. En el caso de las familias de menores ingresos, las quitas podrían alcanzar hasta el 90% del capital en determinadas situaciones.

El texto pone el foco especialmente en los hogares con ingresos familiares más bajos, tomando como referencia la Canasta Básica Total, y busca que quienes hoy se encuentran atrapados en un espiral de endeudamiento puedan regularizar su situación, recuperar previsibilidad económica y volver a acceder al crédito formal.
Según se señala en los fundamentos, el objetivo central es reducir la carga financiera que pesa sobre las familias, promover su estabilidad económica y evitar que queden excluidas del sistema por deudas impagables acumuladas en un contexto de crisis y alta inflación.
El proyecto aclara además que la implementación del régimen no implicaría un costo fiscal para el Estado ni para las entidades financieras, ya que se basa en la reestructuración de obligaciones existentes y en la eliminación de intereses y recargos acumulados.
“Menos intereses, menos deuda y más oportunidades para empezar de nuevo” resume el espíritu de la iniciativa, que quedó formalmente presentada para su análisis en comisiones.