La iniciativa minera en San Juan prevé una inversión de más de US$380 millones para ampliar la capacidad de procesamiento de oro y plata. Los beneficios del régimen se aplicarán solo sobre la expansión y no sobre el proyecto original.
El Ministerio de Economía autorizó el ingreso de un nuevo proyecto minero al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). A través de la Resolución 413/2026, publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno aprobó la adhesión de la ampliación de la mina Veladero, ubicada en San Juan, que contempla una inversión superior a los US$380 millones.
La iniciativa fue presentada por Minera Andina del Sol SRL mediante una “Sucursal Dedicada”, tal como lo prevé el régimen, y corresponde a la ampliación de un proyecto preexistente que hasta ahora no estaba alcanzado por los beneficios del RIGI. La aprobación se produjo luego del análisis técnico de las áreas competentes y de la recomendación favorable del Comité Evaluador de Proyectos.
El eje central del plan es la expansión del sistema de lixiviación en valle (SLV), a partir del desarrollo de dos nuevas etapas operativas, denominadas Fase 8 y Fase 9. Se trata de la infraestructura donde el mineral es apilado y tratado con soluciones químicas para la extracción de oro y plata.
Según detalla la resolución firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, el proyecto incluye tareas de ingeniería, construcción, puesta en marcha y operación de nuevas plataformas, además de obras complementarias necesarias para sostener el incremento productivo. El objetivo es aumentar la capacidad instalada de procesamiento sin extender la vida útil del yacimiento, actualmente estimada en unos siete años.
Con esta ampliación, Veladero podrá procesar un volumen adicional de 1.626.034 onzas de oro que, bajo las condiciones actuales, no podrían ser tratadas. La producción resultante será exportada en forma de bullion doré, la aleación de oro y plata habitual en este tipo de explotaciones.
El esquema de inversión prevé un desembolso total de US$380,1 millones en activos computables, con un cronograma que se extenderá hasta 2028. La empresa deberá acreditar al menos el 40% del monto comprometido durante los primeros dos años desde la aprobación, mientras que la fecha límite para completar la inversión fue fijada para el 31 de diciembre de ese año.
En cuanto a los plazos operativos, la Fase 8 se ejecutará hasta mayo de 2027, mientras que la Fase 9 se desarrollará entre septiembre de 2027 y junio de 2028. El inicio de las nuevas operaciones está previsto para el último trimestre de 2026.
Tal como exige el RIGI, el proyecto incorpora un componente de integración local: al menos el 20% de las inversiones destinadas a bienes, obras y servicios deberá canalizarse a través de proveedores nacionales.
Uno de los puntos centrales de la resolución es que los incentivos del régimen se aplicarán exclusivamente sobre la ampliación del proyecto y no sobre la operación original de Veladero. Para asegurar esta diferenciación, la empresa deberá llevar una contabilidad separada que permita la trazabilidad de las inversiones y de la producción asociadas a las nuevas fases.
“El alcance de los beneficios se limita a la producción proyectada para la ampliación del proyecto preexistente”, subraya el texto oficial. La supervisión del cumplimiento quedará a cargo de la Secretaría de Minería, responsable del control técnico y operativo de la iniciativa.