Eduardo Valdés, quien la presidió el año pasado, fue elegido titular tras la renuncia del oficialista Damián Arabia, quien ahora será vicepresidente.
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La Comisión de Mercosur de la Cámara de Diputados se reunió este martes para volver a designar autoridades, luego que La Libertad Avanza decidiera cederla a Unión por la Patria, bloque que tuvo la presidencia los dos años anteriores.
Y fue justamente elegido quien la había presidido durante 2025, el porteño Eduardo Valdés. En tanto, el oficialista Damián Arabia, que había asumido la presidencia durante febrero en el marco de las sesiones extraordinarias y el debate del Acuerdo Mercosur – Unión Europea, será ahora el vicepresidente.
Al sentarse en la mesa de conducción, Valdés dijo: “Quiero decir que el Mercosur para mí es una institución de las más preciadas de la democracia argentina recuperada en el ‘83, cuando (Raúl) Alfonsín convocó al presidente (José) Sarney, de otra democracia incipiente, y se abrazan en ese encuentro y conciben un espacio común como primera hipótesis de terminar con las hipótesis de conflicto de guerra que era la mayor propuesta”.
“A partir de eso, un año después se incorpora (Julio María) Sanguinetti, primer presidente de la democracia recuperada en Uruguay”, agregó, sumando que en el ‘91 se incorporó Paraguay, con el general (Andrés) Rodríguez, que sucedió después de muchísimos años a Alfredo Stroessner”, señaló Valdés.
A continuación, el legislador quiso reflexionar sobre “cuánto cuesta la paz en la zona”, y recordó que vive a una cuadra de la calle Palestina, que se cruza con el Estado de Israel. “¿Cómo no voy a hablar de esto un día como hoy?”, se preguntó entonces.
“Digamos no a la guerra y afirmemos nuestro compromiso de paz”, reclamó Valdés, que recordó las palabras de Isaac Ravin, quien dijo en su momento: “La paz no se hace con los amigos, se hace con los enemigos”, frase que definió como “una gran oración”. Y agregó: “Les quiero decir que no importa en qué bloque estemos, tratemos de transmitir la paz a todos nuestros compañeros. No tenemos porqué entrar a este conflicto que no es nuestro”.
Luego mostró una tapa del diario Clarín de cuando fue voladura de la Embajada de Israel. Ahí se veía a una víctima llevada en brazos por un socorrista. Valdés contó que era la hermana de su abuela, e insistió en decirle no a la guerra. “La guerra es la derrota de la paz, así nos dijo Francisco, el argentino más importante de la historia”, enfatizó el flamante presidente de la Comisión de Mercosur.
A continuación, habló la oficialista Silvana Giudici, que además de proponer a Arabia para la vicepresidencia de la comisión, hizo un discurso en el cargó duramente contra el Estado de Palestina, al que definió como “terrorista”. “Y esa es la diferencia entre buscar la paz y poner límites”, expresó y Valdés la cruzó: “Es un Estado reconocido por el Estado argentino”. “De lo que estamos hablando es de un Estado terrorista que nos puso dos bombas”, retrucó Giudici y se limitó a decir que no quería discutir la cuestión.
“No puedo dejar pasar por alto declaraciones que se dijeron”, recogió el guante la diputada de Unión por la Patria Kelly Olmos, quien sostuvo que cree “en el Mercosur como un ámbito para imponer una política de paz en América Latina”.
“Mi familia fue diezmada en la Segunda Guerra Mundial, en los campos de concentración del nazismo. Yo hoy no diría que el Estado alemán es un Estado terrorista o un Estado nazi, porque sé distinguir entre lo que es el Estado, el gobierno y el pueblo. Y para mí no hay pueblos que puedan ser enemigos, lo que hay son gobiernos que usufructúan la guerra como un mecanismo destinado a satisfacer intereses poco alineados con el pueblo”, manifestó.
Finalmente, el jefe de UP, Germán Martínez, aclaró que “no estamos solo en una comisión de debate comercial; tenemos que permitirnos poder debatir otras cosas”. “No impidamos que se debata en la Cámara de Diputados”, pidió y sugirió que sería bueno que la Comisión de Relaciones Exteriores pueda convocar a debatir sobre la posición de Argentina respecto a la guerra y sus alineamientos. “Es un debate impostergable”, cerró.