El jefe de bloque de Encuentro Federal planteó que “están regulando sobre cuestiones interjurisdiccionales”. Afirmó, además, que "el argumento del oficialismo es falaz”.
A más de cuatro horas del inicio de la sesión, Miguel Pichetto fue el primer orador del debate de la modificación a la Ley de Glaciares y anticipó que su postura en contra de la reforma. Sobreviviente de la sanción de la Ley 26.639, consideró que “no hay ningún elemento nuevo, ni condición técnica, economía o política de los cambios que se incorporan”.
Representante de Encuentro Federal, advirtió a La Libertad Avanza que “la norma -que se está debatiendo- se podría convertir en una norma inconstitucional que terminará en la Corte Suprema de Justicia de la Nación”. En ese sentido, lanzó una apreciación sutil en contra del proyecto de reforma presupuestaria a los glaciares y zonas periglaciares: “El sistema constitucional que rige las cuestiones ambientales es un sistema mixto que se complementa con este Congreso para fijar los presupuestos mínimos y el argumento del oficialismo es falaz”.
Parafraseó la intervención de Maximiliano Ferraro y agregó que “durante los últimos diez de años de vigencia de la ley, las inversiones en minería han crecido favorablemente”. Esto fue en respuesta al argumento esgrimido por los diputados del oficialismo que presentaron el dictamen en el recinto respecto a la posibilidad de atraer inversiones y desarrollar la producción minera en las provincias.
En contra de la postura de las provincias cordilleranas, Pichetto fue más allá y cargó que “el argumento de aumentar la producción minera de ninguna manera es válido ni sólido”. También consideró que la puesta en vigencia de esta reforma “trae dificultades en materias de coparticipación”, y señaló que “la Nación pierde capacidad de control, cede y se pierde sentido de arbitrariedad nacional”.
De todos modos, volvió a dejar en claro que va a votar en contra de la reforma de la Ley de Glaciares y planteó que “están regulando sobre cuestiones interjurisdiccionales” porque, a su parecer, “puede haber más de una provincia implicada”. “¿quién va a decidir ahí?”, cuestionó el jefe de bloque de Encuentro Federal, que hoy es parte del interbloque Unidos.
Mientras Federico Sturzengger exponía del otro lado del Congreso, Miguel Pichetto opinó que “esta ley es un retroceso, es un hecho negativo y abre camino a la Ley de Bosques”. “Sé que él está trabajando en esto y se abre un camino muy peligroso para el medio ambiente argentino”, agregó.
Para el cierre de su exposición, habló del cambio climático y remarcó que “la masa de glaciares ha perdido 8% por el aumento de la temperatura y esto está impactando en la zona de glaciares”. Y cerró: “La ley que se ha votado en 2010 es autosuficiente y permitía conciliar los intereses de un Gobierno nacional que, como el de este presidente, tiene una vocación minera conciliando con las provincias y acordando con un organismo técnico (IANIGLA) que pasa a ser liquidado con esta decisión”. “No existe ningún argumento técnico, económico ni político que avale este cambio”, concluyó.