El diputado nacional salteño presentó un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo explique los cambios en el esquema de pagos a médicos de cabecera del PAMI. Aseguró que la Resolución 1107/2026 implica un retroceso que puede afectar el acceso a la salud de más de cinco millones de jubilados.
Tras el dictado de la Resolución 1107/2026 del Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, el diputado nacional Bernardo Biella Calvet formalizó un duro pedido de informes ante la Cámara de Diputados dirigido al presidente Javier Milei. En su presentación, el legislador alertó sobre las consecuencias sanitarias y estructurales que, a su criterio, genera el nuevo esquema de pagos a los médicos de cabecera, al que definió como una decisión de carácter estrictamente fiscal.
Para el diputado, la medida adoptada por el PAMI debilita uno de los pilares centrales del sistema de atención. En los fundamentos del proyecto, subrayó que el médico de cabecera “constituye el eje que vertebra el modelo asistencial del Instituto”, por lo que consideró indispensable fortalecer su rol mediante condiciones laborales y económicas adecuadas. En ese sentido, advirtió que el recorte de incentivos no solo perjudica a los profesionales, sino que pone en riesgo el funcionamiento integral del sistema.
Biella Calvet remarcó además el perfil de la población asistida y la falta de alternativas ante un eventual deterioro del servicio. Señaló que la mayoría de los afiliados son personas mayores con enfermedades crónicas y con jubilaciones mínimas que les impiden recurrir a otros prestadores. “Se trata de un universo de extrema vulnerabilidad”, sostuvo, al tiempo que alertó que cualquier interrupción en la atención puede derivar en consecuencias graves para la salud de los beneficiarios.
Uno de los puntos centrales del cuestionamiento es la fijación de la cápita en apenas 2.100 pesos. Según el diputado, ese valor fue establecido sin fundamentos técnicos claros, lo que permite inferir que la decisión responde exclusivamente a una lógica de ajuste presupuestario. A su entender, el nuevo esquema elimina la consulta presencial como fuente de ingreso, lo que genera un retroceso significativo en la economía de los médicos y desincentiva la atención directa de los pacientes.
El legislador también advirtió que el sistema obliga a los profesionales a absorber una mayor cantidad de prestaciones dentro de un pago fijo, sin ningún tipo de compensación. Ese escenario, afirmó, incrementa la sobrecarga laboral y afecta la calidad del servicio. En ese marco, alertó que la combinación de bajos ingresos y mayores exigencias puede derivar en renuncias masivas de médicos de cabecera, lo que impactaría de forma directa en el acceso al sistema por parte de los jubilados y pensionados.
En su presentación, Biella Calvet hizo hincapié en la situación financiera del PAMI y en la acumulación de deudas con prestadores, además de la falta de insumos básicos en distintas regiones del país. Según expresó, la política de recortes sistemáticos expone a los pacientes a situaciones de riesgo ante la posible interrupción de tratamientos, especialmente en casos de patologías crónicas que requieren seguimiento permanente.
Finalmente, el diputado calificó a la Resolución 1107/2026 como una decisión inconsulta y reclamó su revisión urgente. Sostuvo que la medida no es puntual ni coyuntural, sino que revela un problema estructural del sistema de salud para adultos mayores. “No se están adoptando las respuestas urgentes ni las políticas públicas que exigen los cambios sociales”, concluyó, y reclamó que el Poder Ejecutivo brinde explicaciones claras sobre el rumbo que se pretende para la atención sanitaria de los jubilados.