El gobernador de Entre Ríos expuso la visión estratégica de la provincia en el AmCham Summit y reclamó una reforma coordinada del sistema impositivo. Destacó el rol de las provincias en el desarrollo federal, la atracción de inversiones y el respaldo a la estabilización macroeconómica del Gobierno nacional.
El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, participó este martes de una nueva edición del AmCham Summit, la jornada de negocios organizada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, donde expuso la mirada estratégica de su provincia en el debate sobre desarrollo federal, competitividad e inversiones. En ese marco, sostuvo que “es imperativo un nuevo acuerdo fiscal federal” y reclamó avanzar en la eliminación del impuesto al cheque, al que calificó como uno de los tributos distorsivos que afectan la actividad económica.
Bajo el lema “Una Argentina federal en desarrollo”, el encuentro se realizó en el Centro de Convenciones de Buenos Aires y reunió a empresarios, funcionarios públicos y referentes académicos para debatir los desafíos y oportunidades del crecimiento económico a nivel nacional. Frigerio compartió el panel con los gobernadores de Río Negro, Alberto Weretilneck, y de Mendoza, Alfredo Cornejo, con quienes analizó el rol de las provincias como protagonistas del desarrollo federal y las estrategias para fortalecer las economías regionales.
Durante su exposición, el mandatario entrerriano recordó el acuerdo fiscal firmado en 2017, del que fue partícipe, y consideró necesario “reflotar esa idea”. En ese sentido, propuso una baja coordinada de impuestos entre los distintos niveles del Estado: “La Nación debería bajar y eliminar el impuesto al cheque y las retenciones a las exportaciones; las provincias, Ingresos Brutos; y los municipios, tasas que en muchos casos se parecen a impuestos”, afirmó.
El debate estuvo estructurado en torno a cuatro ejes clave: inserción internacional, estrategia productiva, condiciones para las inversiones y federalismo. En relación con el escenario global, Frigerio destacó el impacto positivo para las provincias argentinas del acuerdo Mercosur–Unión Europea y de la alianza estratégica con Estados Unidos, y remarcó la necesidad de profesionalizar la gestión pública provincial para acompañar al sector privado.
En ese punto, mencionó la adhesión de Entre Ríos al RIGI nacional y la creación del Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones (RINI), que contempla exenciones impositivas por 15 años para nuevos proyectos. “Aprovechar este escenario internacional requiere una coordinación muy importante con el gobierno nacional y un trabajo articulado para traducir estas condiciones en inversión y empleo”, subrayó.
Al referirse a la estrategia productiva, el gobernador remarcó que “lo más importante para un gobierno es tener un norte claro”, y situó como eje central de su gestión la generación de empleo privado. En ese marco, señaló la necesidad de aprovechar ventajas comparativas, incorporar nuevas tecnologías, desarrollar la industria del conocimiento y fortalecer cadenas de valor para mejorar los salarios.
En materia de atracción de inversiones, Frigerio puso el acento en la confianza, construida —según sostuvo— a partir del cumplimiento de compromisos, una justicia independiente y el orden fiscal, que permitió reducir la deuda provincial a la mitad en términos de ingresos. También enumeró incentivos como el acceso a energía a costos competitivos, el uso de créditos del CFI, fondos de garantía recíproca, inversiones en infraestructura y alivio impositivo en Ingresos Brutos y sellos.
En el cierre de su exposición, Frigerio trazó una definición política al señalar que el desarrollo provincial depende del acompañamiento al Gobierno nacional en su objetivo central de estabilización macroeconómica. “Nosotros estamos siempre aportando y apoyando a que el gobierno logre su objetivo más importante. De la mayoría de las otras cosas nos vamos a ocupar nosotros”, afirmó, al proponer un esquema de trabajo que refuerce el desarrollo productivo federal desde las provincias.