El bloque de senadores le reclamó al Poder Ejecutivo respuestas en torno a la situación de la obra social de los jubilados y la reducción del programa de acceso gratuito a medicamentos esenciales.
El bloque Convicción Federal del Senado le exigió al Poder Ejecutivo que informe de “manera urgente” sobre la ejecución presupuestaria del PAMI, la reducción de los servicios a los jubilados y la interrupción del programa Remediar, “una política sanitaria esencial que garantizaba el acceso gratuito a medicamentos en todo el país”.
La bancada compuesta por Carolina Moisés (Jujuy), Sandra Mendoza (Tucumán) y Guillermo Andrada (Catamarca) presentó tres iniciativas frente a “la profunda preocupación por la crítica situación operativa, financiera y prestacional que pone en riesgo la cobertura de salud y la calidad de vida de millones de afiliados de toda la Argentina”. También hicieron hincapié “en el enorme impacto negativo a los prestadores de salud”.
A través de un proyecto, solicitaron al PEN que explique “tanto los montos de deudas y recortes a los prestadores del PAMI, como la baja de incentivos dispuesta para los médicos de cabecera; y las medidas que desprotegen a la niñez y la adolescencia de los sectores sociales más vulnerables que dependen exclusivamente de la atención de esa obra social”.
En este contexto, advirtieron además que “la discontinuidad del programa Remediar no es un hecho aislado ni administrativo, sino parte de un proceso más amplio de desarticulación del sistema público de salud”, que afecta directamente a millones de argentinos que quedarían sin cobertura médica.
“El programa Remediar fue durante más de 20 años una herramienta clave para sostener la atención primaria en más de 8.000 centros de salud. Su interrupción deja a las provincias solas frente a una demanda creciente y sin los recursos necesarios para garantizar medicamentos esenciales”, enfatizaron los legisladores, representantes del Norte Grande en la Cámara alta.
Y agregaron que “la combinación del vaciamiento de Remediar con el deterioro del PAMI configura un escenario crítico: millones de personas quedan a la deriva, obligadas a interrumpir tratamientos o a afrontar costos imposibles”.