El jefe de Gobierno porteño aseguró que "tenemos 30% más de atención en la salud pública. Pasamos de 21 millones de atenciones al año, a 30 millones" y remarcó que la prioridad la tendrán los vecinos del distrito capitalino.
En medio del conflicto con la provincia de Buenos Aires por la atención médica, el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, ratificó la decisión de priorizar a los porteños en el servicio de salud y cobrarle a los extranjeros.
En ese sentido, el alcalde local explicó que "tenemos 30% más de atención en la salud pública. Pasamos de 21 millones de atenciones al año, a 30 millones. Y eso es gente de clase media, a la que le pasan dos cosas: o su obra social la atiende mal, y entonces va primero al hospital público, o el copago es impagable",
"Está tensa la posibilidad de consumir, porque el salario no ha acompañado mucho más con los ingresos. Pero también hay una voluntad todavía en la sociedad de que este esfuerzo valga la pena. Hay una gran mayoría de gente que no quiere volver al pasado, que sabe que el pasado, el populismo, es ese lugar donde te hace creer en la magia de que las cosas no cuestan, ¿no?. El kirchnerismo en general, diría yo, esa cosa de que lo tuyo puede ser mío, puedo venir y usurparte. No, pará, lo mío es mío”, sostuvo.
Además, en diálogo con LN+, Macri insistió en la necesidad de priorizar a los porteños en la atención médica. “Cuando no hay riesgo de vida, el turno se otorga con prioridad a alguien que vive en la Ciudad y que con sus impuestos sostiene el sistema. Porque, además, lo que queremos es que cada gobernante se haga cargo de la responsabilidad que tiene. Nosotros no tenemos por qué hacernos cargo de lo que la provincia de Buenos Aires no hace. Eso también es aplicable para las vacantes en las escuelas”, remarcó.
En otro tramo de la entrevista, el alcalde explicó que hay que avanzar con una reforma en la Ley de Salud Mental. "Es imprescindible terminar con el artículo 20 de la Ley de Salud Mental, y con la comisión que depende del Congreso, que le mete presión a los profesionales que definen una internación, y no conocen el tema", argumentó y concluyó planteando que "la discusión profunda es, ¿alguien en serio cree que una persona con problemas de salud mental grave está en condiciones de rescatarse sola? Yo estoy convencido de que no. Y salgo tres veces por semana de noche a revisar el tema de la basura y a ver el tema de gente en situación de calle”.