El debut del jefe de Gabinete ante el Congreso será el 29 de este mes en un marco caliente. LLA pretende apuntar a la gestión y arengar al funcionario, mientras que un sector del recinto cree que no se le podrá preguntar otra cosa más que por su incremento patrimonial.
Faltan todavía días, pero oficialismo y oposición en la Cámara de Diputados ya saben que lo que se avecina el próximo 29 de este mes con la presentación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, será una sesión tensa.
Tal como anunció en redes, crecen las chances de que el propio presidente Javier Milei asista a bancar a su vocero (rol que cumplía a pesar de asumir otro cargo), hoy deslegitimado por la investigación judicial sobre su incremento patrimonial y los elementos que cada día suma la causa. Por supuesto no lo haría solo, sino junto a su hermana, el "Jefe" Karina, quien encabeza la resistencia del ministro coordinador.
Hace más de un mes, el Gobierno se ve afectado por la figura de Adorni, que iría preparado para intentar retomar su papel de "domador" cuando en el recinto la oposición lo interrogue por los escándalos que lo envuelven.
Mientras hoy un sector de la oposición considera que no hay más opción que ir al hueso en las preguntas al jefe de Gabinete sobre sus propiedades y viajes, otro ala del recinto quiere cuestionar sobre la marcha de la economía y no ir por una virtual interpelación en esa ocasión.
“Es un tema de la justicia, él no viene acá a explicar un tema judicial”, dijeron a parlamentario.com fuentes del oficialismo, que asimismo ven a la oposición como “capaz de cualquier cosa”. “Esta cuestión está corriendo un carril aparte y no tiene una definición todavía”, insistieron desde LLA.
A su vez, según pudo saber este medio, los diputados oficialistas no estarían tan activos en esa sesión, es decir, con pedido de la palabra para saltar a defender a Adorni. Una postura que igualmente es la que vienen mostrando en las últimas sesiones: casi nadie argumenta los propios proyectos del Gobierno. Igualmente esto no cancelará la arenga que seguramente habrá tanto a él como a los hermanos Milei.
Desde uno de los espacios más nutridos de la oposición advierten que "hay que estar organizados" para ese día y evitar que cualquier discurso de figuras más revoltosas pueda "darle pie a ellos" para el juego de la confrontación, y se pierda así la posibilidad de poner contra las cuerdas a Adorni.
Incluso hay quienes ven con buenos ojos que diputados como Pablo Juliano y Esteban Paulón, de Provincias Unidas, y Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, puedan tener protagonismo a la hora de preguntarle puntualmente al jefe de Gabinete, dado que denunciaron al funcionario por haber subido a su esposa al avión presidencial y por la compra de su departamento en Caballito. Otra que aparece en esa lista es la exlibertaria Marcela Pagano.
En la oposición hay quienes consideran que los días previos habría que preparar una estrategia unificada al estilo de la interpelación que se le hizo por el caso $LIBRA al antecesor de Adorni, Guillermo Francos, casualmente también un 29 de abril, pero del año pasado.
"No hay que regalarles el escenario. Menos es más. Hay que dejarlo offside", afirmó a parlamentario.com un diputado de la oposición, de los que cree que la sesión no tendría que girar en torno a otra cosa más que la causa de Adorni. "Está impugnado personalmente, no puede responder sobre la gestión", agregó esa fuente.
Sin embargo, un referente de la principal bancada opositora aseguró ante parlamentario.com que "el 70% de las preguntas tienen que ser sobre economía y un 30% sobre casta". "De Adorni se encarga la sociedad, que ya no le cree", lanzó un legislador peronista, al parecer no interesado en que toda la jornada se centre en la cuestión de presunta corrupción.
Un rumor que empezó a sobrevolar es que posiblemente Adorni recurra a datos de declaraciones juradas de los legisladores para la contraofensiva. De acuerdo a la información pública, alrededor de un 20% de los diputados no presentaron sus DD.JJ. de 2024, mientras que para las relativas a 2025 todavía hay tiempo hasta el 30 de mayo.
Como todo informe de gestión -justamente el primero de Adorni- comenzará con una introducción del ministro coordinador sobre la marcha de la gestión. Suele durar entre 40 minutos y una hora. Será seguramente el tramo en el que permanezca el presidente Milei dentro del recinto. Luego, se pasará a las preguntas de los bloques, que habitualmente comienza por los más chicos. Serán largas horas.