Los hermanos Jack y Adam Lundin reafirmaron la confianza en el megaproyecto binacional que desarrollan junto a BHP. Destacaron el respaldo de Argentina y Chile, el carácter estratégico del emprendimiento y su potencial para ubicarse entre las cinco mayores operaciones globales de cobre.
Los hermanos Jack y Adam Lundin, máximas figuras de Lundin Mining, renovaron su respaldo al megaproyecto binacional Vicuña, que la compañía desarrolla en alianza con la minera australiana BHP, y lo definieron como uno de los descubrimientos más relevantes del sector en las últimas décadas.
“Se trata de uno de los yacimientos más grandes descubiertos en los últimos 30 años”, afirmaron los ejecutivos, quienes además destacaron de manera explícita el actual marco político y regulatorio que ofrecen Argentina y Chile para el desarrollo de inversiones mineras de gran escala.
En ese sentido, Jack Lundin, presidente y CEO de la compañía, subrayó que una de las principales fortalezas de Vicuña es su condición de proyecto greenfield, es decir, desarrollado desde cero y sin infraestructura previa. “Eso nos permite trabajar bajo nuevos estándares, incorporando desde el inicio criterios modernos de diseño, sostenibilidad y eficiencia operativa”, explicó.
El directivo añadió que el carácter binacional del emprendimiento constituye otro elemento diferencial frente a otros proyectos de la región. “Es único porque nos permite aprovechar oportunidades que existen tanto en Argentina como en Chile. Esa integración le da una relevancia estratégica muy significativa”, señaló en declaraciones al medio chileno Ex-Ante.
Si bien Vicuña se concibe como un proyecto integrado a ambos lados de la cordillera, Lundin precisó que la primera etapa del desarrollo se realizará íntegramente en territorio argentino. No obstante, anticipó que el producto final será transportado a través de la infraestructura que el grupo posee en Caserones y Candelaria, ubicadas en la región chilena de Atacama, lo que refuerza la lógica transfronteriza del emprendimiento.
Los ejecutivos también remarcaron la importancia de la sociedad estratégica con BHP, una de las mayores mineras del mundo. “Nos consideramos afortunados de trabajar junto a BHP en el Distrito Vicuña”, coincidieron.
En cuanto al potencial productivo, Jack Lundin detalló que, una vez alcanzada la plena capacidad operativa, el proyecto podría ubicarse entre las principales operaciones a nivel global. “Si tomamos la producción anual promedio durante los diez años de mayor rendimiento, deberíamos superar las 500.000 toneladas de cobre y las 800.000 onzas de oro por año”, explicó.
Bajo ese escenario, y considerando la producción en términos de cobre equivalente, el ejecutivo aseguró que Vicuña “se convertiría en una operación de top cinco a nivel mundial”, consolidando al distrito como uno de los polos mineros más relevantes del continente.