Fabián Grillo disertó ante la Comisión de Derechos Humanos de Diputados y cuestionó: “No puede ser que seamos así. No puede ser que este Congreso represente al pueblo argentino. No puede ser que este Gobierno represente al pueblo”.
Fabián Grillo, padre del fotógrafo Pablo Grillo, expuso ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados y pidió al Congreso de la Nación que “vuelva a ser del pueblo” y que se termine con “la perversión y la represión”.
Su hijo el pasado 12 de marzo de 2025 cayó gravemente herido tras recibir el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno en su cabeza, mientras cubría los incidentes durante una manifestación de jubilados en las inmediaciones del Congreso de la Nación.
Al respecto, su padre pidió que “el Congreso vuelva a ser del pueblo y tenga ese carácter que siempre tuvo. Que se derrumben las vallas que nos ponen a la espalda del pueblo y termine con la represión”.
“Mi hijo fue brutalmente reprimido y está vivo de milagro por el amor del pueblo y el accionar del hospital público, justamente lo que este Gobierno golpea. Tenemos que terminar con la perversión porque esto pasa los niveles humanos”, exigió y agregó: “No puede ser que seamos así. No puede ser que este Congreso represente al pueblo argentino. No puede ser que este Gobierno represente al pueblo”.
Grillo contó que diariamente tiene comentarios de afectos y de amor, pero “no lo veo reflejado en las instituciones. Nadie del oficialismo se comunicó conmigo en ningún momento, sino que obstaculizaron el accionar de la justicia. Tuvieron que allanar gendarmería par atener las pruebas”.
“Esto se esclareció gracias a los colegas de Pablo que presentaron sus imágenes. Imágenes que el oficialismo no quería mostrar y por eso le pegaron a mi hijo, a pesar de las mentiras del oficialismo, del ocultamiento y la no colaboración con la justicia. Esto se está esclareciendo”, relató.
Por último, pidió que el Congreso “se ponga a la altura del pueblo. Las vallas no tienen que estar más. Estar gobernando a las espaldas del pueblo es triste, tendrían que estar preocupados”, y denunció que “a mi hijo lo juzgaron por un delito de fotoperiodismo militante, un delito nuevo que inventaron. Lo quisieron ejecutar”.