El presidente asistió a “bancar” a su jefe de Gabinete, quien se declaró inocente de las acusaciones en su contra. Todo lo que no se vio en la transmisión oficial y el clima dentro del recinto.
Una vez más, de manera inédita, el presidente Javier Milei se hizo presente este miércoles en el recinto de la Cámara de Diputados. Esta vez el objetivo fue asistir para “bancar” a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, envuelto en polémica por estar investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Y no estuvo solo, claro, además de su hermana Karina, todo el Gabinete en pleno participó del arranque de la sesión informativa.
El mandatario y los ministros escucharon todo el discurso, que duró 107 minutos, y se retiraron antes de que arranquen las preguntas. Aunque la oposición permaneció gran parte de la exposición de Adorni sin emitir una palabra, los cruces fueron inevitables: la voz de los legisladores del Frente de Izquierda se escucharon fuerte y varias veces. Y, en esta oportunidad, a diferencia de otras en las que estuvo presente y evitó mirar hacia el lado de la oposición, el presidente les respondió y hasta chicaneó con gestos de “besitos” y “corazones”. También les contestó cosas desde allí arriba. Otra vez la transmisión oficial digitó los planos y canceló a la oposición.
Besitos y corazoncitos para los Kukas. Jajajajajaj tenemos al mejor de la historia, como los doma @JMilei pic.twitter.com/D4jqnQAPNm
— Santiago Oría (@Santiago_Oria) April 29, 2026
Por Unión por la Patria hubo prudencia, salvo la del chaqueño Aldo Leiva, que se acercó con dos carteles primero hacia la mesa de Adorni y luego a Milei, al que le hizo también el número 3 con su mano. “¿Tres?”, le devolvió el presidente y sumó: “No te da la cabeza”. Los carteles decían: “Preguntas simples. Las propiedades? Los viajes? Los números? Libra?”; “Todo muy claro… Menos las explicaciones”.
Los diputados libertarios, los funcionarios y toda la militancia que fue invitada para la ocasión, en un pseudo formato de Asamblea Legislativa diseñado por el oficialismo, aplaudieron en numerosos pasajes, más no con una efervescencia tan contundente. Salvo las veces que coreaban “presidente, presidente, presidente” y Milei devolvía desde el palco con arenga.
El nombre de “Adorni, Adorni, Adorni” solamente se escuchó dos veces; cuando entró y en el cierre de su discurso, cuando expresó: “No cometí ningún delito y voy a demostrarlo en la Justicia”. Mientras que el “olé, olé, olé, Kari, Kari” se oyó cuando el funcionario destacó los resultados de las últimas elecciones y la secretaria General de la Presidencia se levantó de su silla.

Uno de los aplausos más fuertes fue cuando el jefe de Gabinete mencionó que Cristina Kirchner “está presa”. Los fotógrafos buscaron rápidamente la cara del diputado Máximo Kirchner, su hijo. A medida que se incrementaban los aplausos, se lo vio sí a Martín Menem pedir con la mano que cesen.
Antes de las 10, uno de los primeros en ocupar su lugar en el recinto fue el hermano del jefe de Gabinete, Francisco Adorni, actual legislador bonaerense.
Minutos después comenzaron a llegar los diputados de La Libertad Avanza y, como se anticipaba, también algunos senadores oficialistas se ubicaron en los palcos. Entre ellos estuvieron Bartolomé Abdala, Agustín Monteverde, María Emilia Orozco, Bruno Olivera Lucero, Agustín Coto, Enzo Fullone, Juan Cruz Godoy, Juan Carlos Pagotto, Nadia Márquez y Pablo Cervi.
La jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, tuvo un lugar preferencial: estuvo junto al Gabinete en los palcos principales, más precisamente al lado del asesor Santiago Caputo, con quien cruzó comentarios y risas. Es más, ambos fueron de los más distraídos: gran parte del discurso estuvieron con su celular.
Antes que arranque la sesión, y luego que las libertarias Romina Diez y Laura Soldano dieran la nota vestidas idénticas -en color vino tinto-, otra escena se apoderó del recinto: comenzó a ingresar la oposición y el socialista Esteban Paulón se vino tuneado de pochoclero.
Con una vistosa máquina roja, delantal estampado para la ocasión y varias bolsas de pochoclos, empezó a repartir a sus pares. Incluso, se acercó a Menem, quien había dicho en la previa que había que comprar pochoclos para la sesión informativa. Pero el riojano no se los aceptó.

Durante la mayor parte de la exposición de Adorni, la oposición se mantuvo silenciosa. Muchos entraban y salían del recinto, tomaban mates, miraban sus celulares y hacían caras. Con mate también mató el tiempo el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
A pesar del episodio de Leiva, los diputados de UP estuvieron contenidos. Incluso algunos de fuerte carácter, como Juan Grabois, que no fue mencionado con nombre y apellido, pero sí indirectamente por Adorni. “En nuestro Gobierno, a lo máximo que puede aspirar un gerente de la pobreza es a manifestarse (y por la vereda) o a ocupar una banca de la oposición en la Cámara de Diputados. No más que eso”. El líder del Frente Patria Grande devolvió con el gesto de los juegos del hambre, que ya utilizó otras veces.
Sin embargo, avanzada la exposición, el clima se caldeó un par de veces con los gritos de los diputados de la izquierda, que llevaron varios carteles, como suelen acostumbrar. “Juicio político a Milei ya” y “Fuera los corruptos Milei, Adorni, Karina”, rezaban algunos.
Ni bien entró Milei, Myriam Bregman le reclamó que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, mientras que cuando entró Adorni, Nicolás del Caño lanzó: “Deslomado, el deslomado viene ahora”.
Me dicen que saque el cartel porque "se puede dañar en mármol". No se si el de la pared o el de la cara de Adorni. pic.twitter.com/5naUFPUtQr
— Myriam Bregman (@myriambregman) April 29, 2026
“¿Por qué nos tenemos que aguantar este circo?”, se preguntó Bregman y en otro momento tiró: “¿No labura ninguno acá?”. Pero uno de los momentos más efusivos fue cuando Adorni destacó la incorporación de Argentina al Consejo de Paz, creado por Donald Trump, el cual busca “la reconstrucción en la Franja de Gaza”. “Cómplice del genocidio, cómplice del genocio”, empezó a gritar Bregman, a lo que primero el presidente contestó que no la escuchaba y después disparó: “Tus ideas que mataron a 150 millones de personas, ustedes son los asesinos”.
Detrás de los Milei, compartieron ese palco el canciller Pablo Quirno, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el de Economía, Luis “Toto” Caputo, al que Milei se levantó a abrazar cuando Adorni lo reconoció en su discurso.
Entre los diputados ausentes a la sesión se destacaron la exlibertaria Marcela Pagano, denunciante de Adorni y hoy enemiga de LLA; Nicolás Massot y Miguel Ángel Pichetto, quien por redes explicó sus motivos: “Todo el gobierno, con el Presidente a la cabeza, acompañando un acto inédito en el Congreso. Más allá del resultado judicial, la figura del jefe de Gabinete ha perdido toda relevancia y autoridad institucional. Convertir a la Cámara de Diputados en un espacio de barrabravas es un escalón más abajo en la decadencia de las instituciones argentinas”.

Milei, Adorni, Bullrich, Menem y todo el Gabinete en la Presidencia de la Cámara de Diputados. Cada uno saludó al jefe de Gabinete antes de "salir a la cancha"