Mientras el empleo minero muestra señales de estancamiento a nivel país, San Juan registró en enero un crecimiento interanual del 5,2% y se consolidó como uno de los principales motores laborales del sector, según el último informe de la Secretaría de Minería.
Tras varios meses sin difusión de estadísticas oficiales, el empleo minero volvió a ofrecer una radiografía del sector en la Argentina y dejó una señal clara: en un contexto de desaceleración a nivel nacional, San Juan consolida su crecimiento y reafirma su rol estratégico dentro del mapa minero.
Según el último informe de la Secretaría de Minería de la Nación, en enero de 2026 la provincia registró un aumento interanual del 5,2% en el empleo minero, alcanzando un total de 5.369 puestos de trabajo. Esa cifra representa el 13,5% del empleo minero nacional, un peso significativo para un distrito que se mantiene como uno de los principales polos de actividad del país.
El desempeño sanjuanino contrasta con el escenario general. A nivel nacional, el sector minero contabilizó 39.698 empleos, lo que implicó una leve caída del 0,3% interanual, reflejo de un freno en la generación de nuevos puestos y de una marcada heterogeneidad entre las provincias.
Las diferencias territoriales fueron evidentes. Catamarca lideró el crecimiento, con un salto del 23,4% interanual, mientras que Santa Cruz se sostuvo como la principal empleadora del sector, con 8.835 trabajadores y una suba del 0,8%. En el extremo opuesto, Salta registró una caída del 8,0%, seguida por Jujuy (-3,2%) y Buenos Aires (-2,3%), mientras que Córdoba no mostró variaciones respecto del año anterior.
En términos regionales, el NOA concentró el 31,3% del empleo minero, aunque la región de Cuyo explicó el 13,5% del total, impulsada casi exclusivamente por el desempeño de San Juan, que volvió a destacarse por encima del promedio nacional.
El informe también da cuenta del dinamismo de algunos rubros específicos. La minería metalífera, que explica el 32,3% del empleo total, sumó 477 puestos de trabajo en el último año, mientras que el segmento del litio creció un 7,7% interanual, incorporando 387 nuevos empleos. En paralelo, la participación femenina alcanzó a 5.225 trabajadoras, con una suba del 3,1%, una señal de avance en la diversificación del empleo dentro de la actividad.
En este escenario de fuertes contrastes, San Juan no solo logró sostener el crecimiento del empleo minero, sino que se consolidó como un actor central del sector, incluso en un contexto nacional marcado por la disparidad entre provincias y la desaceleración general de la actividad.