El Gobierno aprobó bajo el RIGI un proyecto de más de US$500 millones para expandir el Gasoducto Perito Moreno. La obra sumará capacidad de transporte antes del invierno de 2027, reducirá importaciones de GNL y marcará un cambio de modelo en el financiamiento energético.
El Gobierno nacional aprobó un nuevo proyecto estratégico en el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), destinado a la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, una obra considerada clave para aumentar el transporte de gas desde Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo del país.
El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien confirmó que la iniciativa demandará una inversión superior a los 500 millones de dólares y permitirá reforzar el abastecimiento energético de cara al invierno de 2027, uno de los momentos de mayor tensión para el sistema.
La obra, impulsada por Transportadora de Gas del Sur (TGS), permitirá incorporar 12 millones de metros cúbicos diarios adicionales a la red de transporte, con impacto directo en el suministro de gas para usuarios residenciales, industrias y centrales de generación eléctrica del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Según destacó Caputo, el aumento de la disponibilidad de gas local hará posible sustituir importaciones de Gas Natural Licuado (GNL), con una reducción significativa de los costos energéticos. “Los usuarios van a poder acceder a energía a una fracción de lo que cuesta el gas importado”, señaló el funcionario.
Más allá del impacto operativo, el proyecto introduce un cambio estructural en la forma de financiar la infraestructura energética. A diferencia del esquema tradicional, el financiamiento y la contratación de la obra estarán a cargo del sector privado, que luego comercializará la capacidad adicional entre los distintos actores del mercado.
“El Estado deja de ser el principal financiador y pasa a ocupar un rol regulatorio”, explicó Caputo, al subrayar que se trata del primer proyecto de transporte de gas en más de dos décadas que se ejecuta bajo este modelo, lo que abre la puerta a nuevas iniciativas similares.
Con esta aprobación, ya son 14 los proyectos avalados dentro del RIGI, con inversiones comprometidas por unos 28.000 millones de dólares. En paralelo, otras 26 iniciativas continúan en proceso de evaluación por parte del Gobierno nacional.
La ampliación del gasoducto ya despertó un fuerte interés entre los productores de gas de la Cuenca Neuquina, que buscan asegurar capacidad de transporte para evacuar la producción incremental de Vaca Muerta. Esa demanda quedó en evidencia durante el evento Vaca Muerta Insights, donde el CEO de TGS, Oscar Sardi, reveló que las ofertas recibidas superaron ampliamente las proyecciones iniciales.
Según detalló el ejecutivo, los pedidos en firme alcanzaron más de 32 millones de metros cúbicos diarios, un volumen que triplica la capacidad prevista para licitar en una primera etapa. El dato refleja la urgencia del sector por contar con mayor infraestructura de evacuación, en un contexto de crecimiento sostenido de la producción no convencional.
El proyecto contempla un cronograma de ejecución de 18 meses, con el objetivo de que la ampliación esté plenamente operativa antes del invierno de 2027. Como próximo paso, se prevé la realización de un proceso de Open Season por 14 millones de metros cúbicos diarios, una vez concluido el reordenamiento contractual entre actores clave del sistema, como Enarsa, Cammesa y las distribuidoras.
Ese procedimiento permitirá asignar formalmente la nueva capacidad disponible y consolidar los compromisos de largo plazo necesarios para garantizar la viabilidad económica de la obra, considerada estratégica para reducir costos, fortalecer el autoabastecimiento y acompañar el desarrollo de Vaca Muerta.