Con una inversión superior a los USD 15 millones, Austral Gold reactivó el proyecto minero Casposo, en Calingasta. La mina de oro y plata apunta a generar más de 300 empleos, exportaciones por USD 60 millones y a consolidarse como un hub regional de procesamiento.
La minería sanjuanina sumó este martes un nuevo impulso con la reactivación del proyecto Casposo, operado por la compañía Austral Gold, que vuelve a producir oro y plata tras seis años de inactividad. Ubicada en el departamento Calingasta, la mina retoma operaciones con una inversión que superó los 15 millones de dólares y un esquema productivo que apunta a fortalecer el desarrollo regional.
El acto oficial contó con la presencia del gobernador Marcelo Orrego; el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero; el presidente de Austral Gold, Eduardo Elsztain; el CEO de la compañía, Stabro Kasaneva; y el gerente del proyecto, Rubén Femenía. Allí se formalizó el reinicio de un emprendimiento que había sido adquirido en 2019 y que, tras un período de suspensión, vuelve a integrarse al mapa productivo de la provincia.
Los fondos invertidos se destinaron principalmente a tareas de exploración y al reacondicionamiento integral de la planta, permitiendo poner nuevamente en marcha una operación clave para el cordón cordillerano sanjuanino. Casposo cuenta con una vida útil estimada de entre seis y siete años y una proyección de producción cercana a las 120.000 onzas de oro, combinando producción propia con el procesamiento de mineral de terceros.
Durante el acto, Eduardo Elsztain destacó la visión de largo plazo del proyecto. “Este es un emprendimiento en el que trabajamos durante más de diez años. Haber llegado hasta acá demuestra que la perseverancia y la planificación valen la pena”, señaló el titular de Austral Gold. Además, subrayó el impacto macroeconómico de la iniciativa: “Solo en 2026, Casposo va a generar exportaciones por alrededor de 60 millones de dólares, contribuyendo al ingreso de divisas y al desarrollo productivo del país”.
Por su parte, el gobernador Marcelo Orrego puso el foco en el rol social y económico de la actividad minera. “La minería tiene que ver con mejorar la vida de la comunidad y la vamos a aprovechar. La ganancia de un gobierno es que haya más empleo y más valor agregado, que la gente elija vivir acá. Ese es nuestro norte”, afirmó.
Uno de los aspectos centrales del relanzamiento de Casposo es su nuevo perfil operativo. El proyecto funcionará como un centro regional de procesamiento, un modelo que le permitirá garantizar continuidad productiva, sostener el empleo y prestar servicios a otros desarrollos mineros de la zona.
“Hoy no solo volvemos a producir, sino que lo hacemos con una visión clara: consolidar a Casposo como un hub que impulse el desarrollo regional”, explicó Rubén Femenía. Además, remarcó que el proyecto se alinea con los estándares de la minería moderna. “Trabajamos con altos niveles de responsabilidad ambiental, seguridad y vinculación con la comunidad, que son ejes centrales de nuestra forma de operar”, agregó.
Según datos de la empresa, la reactivación del proyecto impacta en más de 300 empleos directos e indirectos en San Juan. Actualmente, el 99% de los trabajadores son sanjuaninos, lo que refuerza el impacto positivo en la economía local, en especial en Calingasta y en la cadena de proveedores regionales.
El regreso de Casposo se produce en un contexto internacional favorable para los metales preciosos y forma parte de una etapa de mayor dinamismo para la minería argentina, con foco en la producción, la generación de empleo, el desarrollo de las economías regionales y una operación cada vez más sustentable.