Con la DIA aprobada, una inversión prevista de USD 630 millones y el ingreso al RIGI, PSJ Cobre Mendocino acelera definiciones técnicas, financieras y sociales para construir la primera mina de cobre de la provincia a partir de 2027.
PSJ Cobre Mendocino ingresó en una etapa decisiva para su concreción. Tras la obtención de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), el proyecto comenzó una nueva fase orientada a cerrar definiciones técnicas, regulatorias y financieras clave, con el objetivo de iniciar la construcción de la primera mina de cobre de Mendoza en 2027.
En ese contexto, la compañía formalizó su presentación ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el esquema nacional diseñado para otorgar estabilidad fiscal, previsibilidad cambiaria y seguridad jurídica a proyectos productivos de gran escala. La adhesión resulta central para estructurar una inversión estimada en 630 millones de dólares durante la etapa de construcción.
Como parte del fortalecimiento financiero, el proyecto incorporó al Royal Bank of Canada (RBC) como agente financiero. La entidad tendrá a su cargo la estructuración del financiamiento y la identificación de potenciales inversores internacionales interesados en participar del desarrollo, lo que refuerza el posicionamiento del proyecto en los mercados globales.
En paralelo, PSJ Cobre Mendocino avanzó en la planificación de su esquema de abastecimiento energético. Tras la aprobación ambiental, firmó un acuerdo con Distrocuyo S.A. para el diseño de una solución propia que contempla la construcción de una estación transformadora y una línea de alta tensión desde la Estación Mendoza Norte. La obra permitirá asegurar la energía necesaria para la futura operación y, a la vez, contribuir al fortalecimiento de la infraestructura eléctrica regional.
Desde el punto de vista técnico, el proyecto se encuentra desarrollando una campaña de perforaciones in-fill iniciada en marzo de 2026. Los trabajos incluyen 28 perforaciones, con un total estimado de 12.000 metros, y apuntan a convertir recursos inferidos en recursos medidos, un paso fundamental para optimizar el diseño final de la mina antes del inicio de la construcción.
Sin embargo, la iniciativa no se define únicamente por sus variables técnicas o económicas. El enfoque de sostenibilidad atraviesa el proceso de toma de decisiones, integrando aspectos ambientales, sociales y productivos con la intención de generar impactos positivos concretos en el territorio.
Ese enfoque ya se refleja en programas en marcha. El Programa de Desarrollo de Proveedores y Emprendedores busca fortalecer el entramado productivo de Uspallata y la región de Alta Montaña, acompañando a emprendedores, comercios y empresas —formales e informales— en distintas etapas de consolidación. La iniciativa está destinada tanto a actores locales como a empresas mendocinas interesadas en integrarse a la cadena de valor minera, con el objetivo de promover arraigo y desarrollo económico sostenible en el largo plazo.
En materia de formación, el proyecto también muestra avances. Más de 500 vecinos de Uspallata ya recibieron certificaciones en oficios vinculados a la industria, y actualmente se trabaja en el diseño del programa de capacitación 2026–2027 junto a diversas instituciones, con la meta de ampliar la oferta de formación técnica y mejorar la empleabilidad local.
Con este conjunto de definiciones, PSJ Cobre Mendocino consolida una etapa de desarrollo integral basada en planificación técnica, articulación territorial y visión de largo plazo. Más allá de su dimensión productiva, el proyecto se proyecta como una plataforma de desarrollo responsable y sostenible para la provincia de Mendoza.