La secretaria general de la Presidencia evalúa pedirle a Javier Milei la salida del jefe de Gabinete ante el desgaste político y mediático que generan las denuncias por su patrimonio, sus gastos y la investigación judicial en curso, que ya erosionan el discurso anticasta del Gobierno.
Karina "El Jefe" Milei tiene en estas horas la meditada y difícil decisión de informarle al presidente Javier Milei que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sospechado de enriquecimiento ilícito y envuelto en una escalada mediática, debe dejar el Gobierno.
El equipo político de la secretaria general de la Presidencia habría concluido que el escandalete en torno a los bienes y gastos del polémico Adorni perjudica gravemente al Gobierno de La Libertad Avanza y además ahora instala en los medios la presunción de que los casi 800.000 dólares pagados cash por Adorni son producto de sobresueldos (algo que tiene un antecedente en la presidencia de Carlos Menem).
El jefe de Gabinete perdió el blindaje informativo que tuvo los primeros 26 meses como vocero presidencial y luego cono jefe de Gabinete y a la investigación del juez federal Ariel Lijo se suman varios programas televisivos que también aportan viajes a Aruba y a Bariloche, entre otros destinos.
Adorni no ha ejercido su defensa aun, ni en sede judicial ni en su presentación en el Congreso ni en las dos desteñidas conferencias de prensa que ofreció.
En ambas situaciones, Adorni leyó aburridamente un texto con negaciones de todo tipo cono si fuese monaguillo en el púlpito de una iglesia.
Afirma que con el paso del tiempo aclarará la procedencia lícita de esos onerosos gastos y ello reflejará la declaración jurada de su patrimonio que presentará el 31 de julio.
Nada dice de que había revelado un viaje a Punta del Este en dos años de gestión y le aparecieron varios más, y tampoco nada de su relación con el periodista Marcelo Grandío, un exsocio que aparentemente lo llevó a Punta del Este.
A dos meses de que estalló el caso Adorni (con la ya famosa declaración de que había ido a "deslomarse a Nueva York),
el equipo político de Karina considera que el lapso hasta fines de julio -casi tres largos meses- es demasiado tiempo de desgaste para la imagen y la gestión de la administración libertaria, ya de por si alicaída.
Por eso, frente a un desbalance en el Gabinete nacional -la mayoría dejó de apoyarlo y pide su apartamiento- y también la repercusión negativa en los Estados Unidos y también en el establishment local, "El Jefe" busca la forma de convencer a Javier Milei de que es el fin de Adorni.
El jefe de Gabinete cuenta con el apoyo y aprecio de Karina, quien lo considera un fiel soldado, y le valora la “extraordinaria” tarea como vocero de los cambios impuestos por LLA: motosierra, ajuste fiscal, lucha contra los privilegios de la casta política y honestidad, a diferencia de la era kirchnerista.
Por eso, considera el equipo de Karina, Adorni debe irse cuanto antes. porque su ostentación con la adquisición de propiedades y viajes chocan contra el discurso de ir contra la casta política.