La compañía registró una mejora del 48% en su rentabilidad operativa impulsada por el crecimiento de Rincón de Aranda, mayores ventas de gas y un desempeño destacado del área de generación. Además, avanza con proyectos estratégicos bajo el RIGI.
Pampa Energía cerró el primer ejercicio del año con una rentabilidad operativa de US$325 millones, lo que representa un incremento del 48% interanual, de la mano del fuerte desempeño de su activo en Vaca Muerta, mejores precios de mercado y una mayor eficiencia en el negocio de generación eléctrica.
El principal motor de los resultados fue Rincón de Aranda, que a apenas un año del inicio de sus operaciones ya supera los 24.000 barriles diarios de producción. La compañía prevé alcanzar los 28.000 barriles diarios hacia mitad de año, en el marco de un ambicioso plan de desarrollo.
“Rincón de Aranda representa actualmente la mayor inversión de desarrollo en un único proyecto en la historia de Pampa. Durante 2026 vamos a invertir US$770 millones, acumulando más de US$1.500 millones hasta alcanzar un plateau de 45.000 barriles diarios”, afirmó Gustavo Mariani, CEO de la compañía.
En paralelo, el negocio de producción y comercialización de gas también mostró una evolución positiva, con ventas que rozaron los 14 millones de metros cúbicos diarios, un 17% más que en igual período del año anterior, lo que contribuyó de manera decisiva a la mejora de los resultados consolidados.
En el segmento de generación eléctrica, Pampa obtuvo resultados operativos por US$144 millones, con un crecimiento interanual del 11%. El desempeño estuvo impulsado por el nuevo esquema regulatorio, que beneficia a las centrales más eficientes y a aquellas integradas con producción propia de gas natural.
A nivel de infraestructura, la compañía fue adjudicada con 3,2 millones de metros cúbicos diarios en la expansión del Gasoducto Perito Moreno por un plazo de 35 años, lo que equivale al 27% del nuevo transporte previsto hacia el área metropolitana de Buenos Aires a partir de 2027.
En materia de inversión, en marzo Pampa presentó su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) para el desarrollo de nuevos pozos y obras de infraestructura asociadas en Vaca Muerta, con una inversión total estimada en US$4.500 millones.
Además, en abril la compañía solicitó adherir al RIGI para su Proyecto de Urea, una iniciativa orientada a integrar y monetizar sus reservas de gas natural. El proyecto contempla la construcción de una planta con capacidad de 2,1 millones de toneladas anuales a partir de 2030, con una inversión estimada de US$2.400 millones, reforzando la estrategia de largo plazo de Pampa en el negocio energético e industrial.