Se trata de un acuerdo de libre comercio del Mercosur con Singapur y otros dos sobre seguridad social con Suiza y San Marino.
La Cámara alta avaló este jueves tres tratados internacionales, que pasaron a Diputados para su aprobación definitiva. Los proyectos fueron enviados por el Poder Ejecutivo y aprobados en conjunto por unanimidad, con 65 votos a favor.
En rigor, el debate iba a ser conjunto, con votaciones separadas, pero a instancias de Jorge Capitanich, se acordó hacer una sola votación, ya que el principal bloque opositor había adelantado que votaría también a favor.
Miembro informante de este debate fue el formoseño Francisco Paoltroni, quien si bien pidió permiso para hacerlo, leyó por completo toda su exposición, lo que llevó a Anabel Fernández Sagasti a presentar una cuestión de privilegio al cabo de su exposición por esa razón.
Aclaró que lo hacía “con el ánimo de aportar, no con el ánimo de chicana”, pero aseguró que lo que acababa de suceder había sido “el colmo de los colmos”.
“No puede ser que un miembro informante lea durante 10 minutos y la verdad que se hace muy dificultoso tener que escuchar, sea cual sea la persona”, expresó.
Le contestó Paoltroni diciendo que le habían dicho que siempre que pidiera permiso podía leer, y que lo había hecho porque se trataba de temas técnicos. “Y luego hice un cierre con mis palabras”, aclaró, tras lo cual estalló diciendo que “acá hay mucha gente que habla al pedo”, y le endilgó a la mendocina tener como único mérito haber tomado un colegio a los 17 años, siendo que él en cambio fundó cinco pymes antes de estar ahí.
Fernández Sagasti no se quedó callada y replicó que el reglamento de la Cámara permite leer solo 5 minutos, y cerró: “Que carajee lo que quiera el matón este de cuarta”.

Los acuerdos
El primero de los tratados corresponde a un proyecto por el cual se aprueba el Acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la República de Singapur, celebrado en Río de Janeiro el 7 de diciembre de 2023.
Este acuerdo contempla el trato nacional y acceso de bienes al mercado; reglas de origen; procedimientos aduaneros y facilitación del comercio; defensa comercial; salvaguardas bilaterales; medidas sanitarias y fitosanitarias; obstáculos técnicos al comercio; inversiones; comercio de servicios; movimiento de personas físicas; comercio electrónico; contratación pública; política de competencia; propiedad intelectual; mipymes, pymes y medianas empresas; transparencia; y solución de controversias.
La República de Singapur acuerda desgravar la totalidad de su universo arancelario tanto de bienes agrícolas e industriales; mientras que el Mercosur mantendrá protecciones para el 9,2% de su comercio en sectores como plásticos, químicos, metalúrgicos y eléctricos. Acuerda proteger el 9,2% del comercio con Singapur y excluir 433 posiciones arancelarias.
También se acuerda un calendario de desgravación de hasta 15 años en diversas canastas. No se incluyen compromisos sobre derechos de exportación y se establecen requisitos estrictos para evitar la triangulación de productos (especialmente de China vía Singapur).
Por su parte, Argentina asume compromisos con reservas para altos ejecutivos y juntas directivas en agricultura, caza y silvicultura, pesca, minería y canteras, manufactura y producción de electricidad, gas, vapor y agua caliente. Se excluyen sectores sensibles.
La Argentina asume compromisos del mismo tenor que en la OMC en el sector de servicios empresariales, comunicación, construcción e ingeniería, distribución, finanzas y turismo, con protecciones estrictas.
Las mayores protecciones del Mercosur se concentran en bienes industriales, químicos y farmacéuticos y sector textil y de calzado.
El segundo acuerdo es un Convenio de Seguridad Social entre Argentina y Suiza, firmado el 27 de mayo de 2024 en Buenos Aires. Por medio del mismo, se posibilita el reconocimiento de los aportes realizados por trabajadores de uno de los Estados parte en el otro y permite evitar el doble aporte a quienes se trasladen temporalmente para trabajar.
El convenio se aplicará a la legislación sobre prestaciones contributivas de la seguridad social por vejez, invalidez y sobrevivencia, administradas por organismos nacionales, provinciales y municipales.
Será aplicable a todas las personas sujetas a la legislación sobre seguridad social en dichos países, a sus familiares y derechohabientes. Estos tendrán los mismos derechos y obligaciones que los nacionales del Estado parte en el que trabajen.
Los beneficios se pagarán en moneda de curso legal, con la modalidad que establezca la legislación nacional.
Finalmente, el tercer acuerdo también es referido a la seguridad social, en este caso entre Argentina y la República de San Marino, celebrado en Buenos Aires el 25 de agosto de 2023.
El convenio se aplica a las prestaciones contributivas por vejez, invalidez y muerte correspondientes al sistema de previsión social, y a todos los trabajadores que hubiesen prestado servicios en los países firmantes, independientemente de su nacionalidad. También se aplica a sus familiares y derechohabientes.
Contempla la estricta observancia de los principios de igualdad de trato y conservación de derechos adquiridos, y establece que, salvo disposición en contrario, las prestaciones pagadas por uno de los países en virtud de este convenio no estarán sujetas a reducciones, modificaciones, suspensiones o cancelaciones por estar o residir en el otro país.
Se adopta como principio general la territorialidad, es decir, que la legislación en materia de seguridad social que rige a la persona es la del país donde trabaja. A su vez, contiene disposiciones especiales para trabajadores trasladados temporalmente.