Challenger Gold validó la viabilidad económica del proyecto con una vida útil de 14 años y una producción promedio de 135.000 onzas anuales. La firma ya perfila su ingreso al RIGI y proyecta inversiones por más de US$ 600 millones.
La minera australiana Challenger Gold dio un paso clave en el desarrollo del yacimiento Hualilán, en el departamento sanjuanino de Ullum, al presentar los resultados de su Estudio de Prefactibilidad (PFS). El informe técnico no solo confirma la viabilidad económica del emprendimiento, sino que también consolida un escenario de reactivación para la minería aurífera en la provincia, tras más de una década sin nuevos proyectos de este tipo en etapa de apertura.
El estudio valida un esquema de explotación a cielo abierto con una vida útil inicial estimada en 14 años. En ese período, la compañía proyecta una producción promedio de 135.000 onzas de oro equivalente por año, posicionando a Hualilán como uno de los activos emergentes más relevantes dentro del mapa minero argentino.
Con estos resultados en mano, Challenger Gold avanza hacia la siguiente etapa técnica: la Factibilidad Definitiva (DFS), instancia clave que definirá con precisión los aspectos operativos, financieros y ambientales del proyecto. En paralelo, la firma comenzó a estructurar los requisitos para ingresar al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta central del Gobierno nacional para promover desembolsos de magnitud en sectores estratégicos. De concretarse, se trataría de la sexta solicitud formal de adhesión presentada desde San Juan.
El diseño financiero del proyecto, elaborado por la consultora internacional Ausenco, establece una inversión inicial (Capex) de US$ 267 millones destinada a la construcción y puesta en marcha de la operación. Este proceso demandará aproximadamente dos años, período durante el cual se prevé una producción inicial de 105.000 onzas.
A ese desembolso inicial se sumarán otros US$ 337 millones distribuidos a lo largo de la vida útil del yacimiento, orientados a sostener la operación y ampliar su infraestructura. En conjunto, el desarrollo de Hualilán implica una inversión total que supera los US$ 600 millones, reflejando la escala del proyecto y su impacto potencial en la economía regional.
En términos operativos, la estrategia de procesamiento contempla un esquema dual que busca maximizar la eficiencia y optimizar costos. Por un lado, se instalará una planta de lixiviación en pilas con capacidad para procesar 8 millones de toneladas anuales de mineral de menor ley. Por otro, se implementará una planta de flotación y lixiviación convencional de 1,5 millones de toneladas anuales, orientada a generar barras doré y un concentrado de zinc de alta pureza.
Como parte de su estrategia de reducción de costos, Challenger Gold firmó un memorando de entendimiento con YPF Luz para el abastecimiento energético del proyecto. El acuerdo prevé que la compañía energética financie la infraestructura eléctrica a través de un contrato de compra de energía (PPA), lo que permitirá recortar en unos US$ 48 millones la inversión inicial necesaria.
El impacto socioeconómico proyectado también aparece como uno de los ejes centrales del desarrollo. Según estimaciones de la empresa, Hualilán generará alrededor de 900 puestos de trabajo directos e indirectos durante sus distintas etapas. Además, se prevé un aporte significativo a las arcas públicas: unos US$ 287 millones en regalías provinciales y cerca de US$ 542 millones en impuestos nacionales y derechos de exportación.
En línea con este avance, la casa matriz de Challenger Gold, con sede en Perth, concretó recientemente una nueva ronda de financiamiento en la Bolsa de Australia. La operación permitió captar 85 millones de dólares australianos (equivalentes a unos US$ 61 millones), fondos que serán destinados a la expansión de perforaciones y a la finalización de los estudios definitivos, previstos para el tercer trimestre.
El impulso de Hualilán se inscribe en un escenario más amplio de reactivación minera en San Juan, una de las principales jurisdicciones del país en materia de recursos metalíferos. Hasta el momento, tres iniciativas ya obtuvieron aval dentro del nuevo esquema de inversiones: Los Azules, Nuevo Gualcamayo y la ampliación de Veladero.
A su vez, otras propuestas de gran escala se encuentran en distintas etapas de evaluación. Entre ellas se destacan el distrito cuprífero Vicuña —que integra los proyectos Josemaría y Filo del Sol—, y El Pachón, otro de los desarrollos históricos que busca avanzar hacia su concreción.
En este contexto, la provincia lidera el ranking nacional en materia de inversiones mineras anunciadas, con un volumen que supera los US$ 43.000 millones, concentrado principalmente en cobre y oro. La consolidación de Hualilán como proyecto viable refuerza esa tendencia y reabre expectativas sobre el rol de San Juan como motor de la minería metalífera argentina en los próximos años.