Calificó a la homilía del arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires como “injusta” y lo acusó de militar el regreso del peronismo.
Si bien el Gobierno nacional evitó manifestarse sobre el discurso que dio este lunes el arzobispo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, ante el presidente Javier Milei, en el Tedeum de este 25 de Mayo, un encumbrado diputado del oficialismo sí lo hizo y de manera muy crítica.
Hablamos de Bertie Benegas Lynch, legislador muy cercano al Presidente, que no anduvo con vueltas. Para él, “el mensaje de García Cuerva fue lamentable e injusto con los logros del Gobierno”.
Durísimo, expresó que “algunos militan con sotana el regreso del peronismo que nos dejó 57% de pobres”, y cerró: “La permanente demonización del individuo, la riqueza y la romantización de la pobreza, los deja siempre en un mal lugar”.
En otro posteo, ya en diálogo con otros usuarios en la red social X, el presidente de la Comisión de Presupuesto sostuvo que “muchas autoridades clericales católicas son responsables de la huida de cientos de miles de creyentes. No es por el mensaje de Cristo sino justamente por contradecirlo”.
A su juicio, “han sido influenciados por el socialismo y terminan en una horrible contradicción e hipocresía autodestructiva”.
Y fue más lejos al postear imágenes del arzobispo con figuras políticas del peronismo, como Malena Galmarini, Sergio Massa, Rosana Bertone y Alicia Kirchner.
El mensaje de García Cuerva fue lamentable e injusto con los logros del gobierno.
Algunos militan con sotana el regreso del peronismo q nos dejó 57% de pobres.
La permanente demonización del individuo, la riqueza y la romantización de la pobreza, los deja siempre en un mal lugar. pic.twitter.com/5amSOeISbo— Bertie Benegas Lynch (@NYGBertie) May 25, 2026
Qué dijo el prelado
En su homilía, García Cuerva lanzó un mensaje contra la polarización y el odio: “Basta de arengar la polarización porque nadie se salva solo”, e hizo también un llamado a terminar con el odio y la confrontación, especialmente en redes sociales (“haters”, “terrorismo de las redes”).
Reclamó a la dirigencia política “una clase dirigente que se anime al diálogo, al encuentro y a la reconciliación”, y criticó la distancia entre dirigentes y sociedad: “Viven de privilegios, alejados del común de la gente”.
Sobre la situación social, dijo que “muchos están paralizados en sus esperanzas, oportunidades y dignidad”, e hizo esta descripción de sectores postergados: gente “tirada al borde del camino” sin fuerzas para seguir.
“Es cruel y escandalosa la ostentación, el despilfarro y el derroche”, dijo en oro pasaje, afirmando además que “nadie es descartable, nadie es desechable; todos somos importantes”.
Monseñor García Cuerva hizo también fuerte foco en los más vulnerables: jubilados, niños, enfermos, personas con discapacidad, trabajadores precarios.
“No es cuestión de buscar culpables… en parte somos todos responsables”, señaló en otro pasaje e hizo un llamado a pasar de la culpa a la acción: ayudar a “curar las parálisis” sociales.
Alertó también que “se asoma una nube de desmembramiento social", e hizo una crítica al individualismo al señalar que el “sálvese quien pueda” como expresión de un “individualismo cruel”.