El Gobierno prorrogó el refuerzo del 25% en subsidios al gas y sumó una bonificación extra para la luz en junio, con el objetivo de amortiguar el impacto del aumento del consumo energético por la llegada del frío.
En el inicio del invierno, el Gobierno resolvió reforzar la asistencia estatal sobre las tarifas energéticas para contener el impacto del mayor consumo en los hogares. A través de la Resolución 121/2026, la Secretaría de Energía dispuso prorrogar durante junio el incremento extraordinario del 25% en los subsidios al gas y establecer una bonificación adicional para la energía eléctrica.
La medida apunta especialmente a los sectores de menores ingresos alcanzados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), en un contexto marcado por el aumento estacional de la demanda y el encarecimiento del abastecimiento de energía.
En el caso del gas, el esquema mantiene el refuerzo aplicado en mayo. De este modo, los usuarios residenciales incluidos en el SEF recibirán una bonificación total del 75% sobre el bloque de consumo subsidiado, resultado de la combinación del descuento general del 50% y el adicional extraordinario del 25%. El beneficio abarca tanto a los consumidores de gas natural como de propano por redes.
La decisión oficial se inscribe en un escenario de mayor presión sobre el sistema energético, impulsado por las bajas temperaturas y la necesidad de importar Gas Natural Licuado (GNL) para garantizar el suministro.
Para la electricidad, la normativa introduce una modificación en el nivel de subsidio. Los beneficiarios del SEF accederán en junio a un descuento extraordinario del 11,97% sobre un consumo base de hasta 300 kWh mensuales. El nuevo porcentaje reemplaza al esquema anterior y supone un leve aumento en la bonificación, con el objetivo de moderar el impacto en las facturas.
El alcance de las medidas no se limita a los hogares. También incluye a entidades de bien público y clubes de barrio, que recibirán el beneficio sobre la totalidad de su consumo energético.
Asimismo, la Secretaría de Energía instruyó al Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad a implementar de manera inmediata estos cambios en los cuadros tarifarios y en los sistemas de facturación de las distribuidoras.
En los fundamentos de la resolución, el Ejecutivo sostuvo que el incremento del consumo residencial durante el invierno genera una suba significativa en la demanda de electricidad y gas, lo que exige medidas transitorias para evitar impactos bruscos en las boletas.
En ese sentido, la decisión se enmarca —según el Gobierno— en los criterios de “gradualidad, razonabilidad y previsibilidad” que guían la reconfiguración del esquema de subsidios, en un intento por amortiguar los efectos de la estacionalidad sin alterar el rumbo general de la política tarifaria.