El oficialismo modificó el reglamento de Diputados para que el bloque de La Libertad Avanza pueda realizar un movimiento formal y reordenar su funcionamiento en la Cámara baja.
Comprensivo de las necesidades, el oficialismo avanzó en una modificación del reglamento de Diputados para que La Libertad Avanza realice un enroque de autoridades.
Cuesta creer los esfuerzos que realiza el oficialismo bonaerense, y principalmente el sector que se referencia en el kirchnerismo, para que las fuerzas libertarias puedan resolver sus fricciones, y favorecer al parejismo dentro del universo libertario.
En medio de su propia interna, que esta semana bajó un decibel, La Libertad Avanza (LLA) avanzó un paso más para operar “un enroque” de autoridades entre el caputista Agustín Romo y el parejista Juanes Osaba como protagonistas.
El diputado Romo dejará la presidencia del bloque libertario y pasará a ser vicepresidente de la Cámara baja, mientras que el platense Osaba hará el movimiento contrario, asumiendo como titular de la bancada LLA.
Se trata de algo que hace tiempo se anunció pero que en términos formales era de difícil concreción sin el acuerdo ahora esbozado con los mandamases de la casa; pues ameritaba una modificación del reglamento para poder cambiar una autoridad de Cámara que está en la línea de sucesión de la presidencia.
Como marca el reglamento, y por lógica, para reemplazar a una autoridad, en este caso se trata de una vicepresidencia, se debe producir la bacante, es decir el cargo no lo tiene que ocupar nadie, pues no se puede poner dos personas en un cargo.
Sucede que las autoridades de Cámara están entrelazadas unas con otros ante la bacante para su reemplazo; es decir, que sí se produce la bacante desde el presidente o una vicepresidencia, el reemplazo no es un nuevo nombramiento sino el siguiente vicepresidente. En síntesis, este escalonamiento de autoridades se enmarca en la “línea sucesoria” dentro de la Cámara.
En concreto, sí renuncia un vicepresidente de la Cámara de Diputados actual, Juanes Osaba, no lo reemplaza Agustín Romo automáticamente por el simple hecho que el bloque de LLA lo comunicara, sino que lo reemplaza el vicepresidente siguiente, Agustín Forcheri del PRO.
Tal como estaba el reglamento para reemplazar a los vicepresidentes, además de votarlos en el recinto, tenían que renunciar todos los vicepresidentes que estaban por debajo de esa bacante, es decir, los reemplazantes reglamentarios de la misma.
La modificación que se aprobó al reglamento interno de la Cámara, presentada por el presidente de la bancada de Frente Patria, Facundo Tignanelli, ad hoc para resolver el “problemilla libertario”, permite el reemplazo individual a propuesta del bloque al que pertenece el diputado que ocupa el espacio.
Por lo tanto, el problema para producir el enroque libertario, para que el karinismo tome control del bloque y relegue al caputista Romo a un cargo decorativo al no tener correlato con un colectivo significante dentro del recinto, desapareció y “no fue magia, fueron los buenos oficios de La Cámpora”, según un diputado que no estaba muy de acuerdo con el entendimiento.
Claro que no fue el único entendimiento de La Cámpora o el kirchnerismo y el parejismo, también se observó “coordinación general” en la constitución de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdo.
En el Senado, el camporista Emmanuel González Santalla logró quedarse con la presidencia del organismo legislativo y el Frente Patria logró además controlar los tres cargos de la Comisión, ante el silencio sugestivo de los propios libertarios, que en el decreto de presidencia del Senado le asignaba la vicepresidencia a María Luz Bambaci, una integrante del bloque de LLA que se mueve con mucha independencia y que tendría vasos comunicantes con “la piba”, la senadora nacional Patricia Bullrich.
También, hubo cambios importantes entre el decreto original y el complementario que rubricó la vicegobernadora Verónica Magario; además de poner “primero en el orden” de los integrantes a Santalla en lugar de Malena Garmarini, un acuerdo dentro del bloque oficialista; se incorporaron dos parejistas de “paladar negro” a la integración de la Comisión, el presidente de la bancada Carlos Curesti y Gonzalo Cabeza, a expensas del también libertario Diego Valenzuela y la radical Nerina Neuman, que no integrarán el organismo.
La frutilla del postre fue una maniobra no del todo aclarada, al votarse las autoridades el vicepresidente de la comisión terminó resultando el senador de Unión y Libertad, Sergio Vargas y no Bambaci. Según se dijo el acta fue firmada por ocho de los quince integrantes, pero no mucho más que eso.
La pregunta sería, qué van a hacer los senadores de LLA en esa Comisión tal como fue constituida. La sospecha expresada subrepticiamente en las inmediaciones de los movimientos es que “el parejismo arregló con La Cámpora el ingreso de sus dos leales y cocinó a Valenzuela y Bambaci”. Siempre hay que dar algo a cambio.