La petrolera presentó su adhesión al régimen para desarrollar El Trapial, en Neuquén. El proyecto, aún sujeto a aprobación, se perfila como una de las mayores inversiones recientes en Vaca Muerta.
Chevron apuesta aún más expandir su presencia en la Argentina al solicitar su adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) con el objetivo de desarrollar un proyecto de petróleo no convencional en el área El Trapial, en Neuquén. La compañía estima un desembolso total de US$ 13.800 millones, en lo que se proyecta como una de las mayores apuestas recientes en el sector energético local.
La iniciativa, que aún debe ser aprobada por el Gobierno nacional, se inscribe en la avanzada sobre Vaca Muerta y refuerza el interés de las grandes petroleras internacionales por consolidar operaciones de largo plazo en el país. En ese marco, el proyecto se suma a una serie de inversiones orientadas a ampliar la capacidad productiva del shale argentino.
Desde la compañía destacaron el impacto de los cambios regulatorios impulsados por la administración nacional para incentivar el desarrollo de los recursos energéticos. Señalaron, en particular, que instrumentos como el RIGI aportan previsibilidad y condiciones más estables para la planificación de inversiones de gran escala.
Chevron cuenta con una presencia de largo recorrido en Vaca Muerta. Fue una de las primeras grandes empresas internacionales en desembarcar en la formación en 2013, cuando selló su alianza con YPF para desarrollar el bloque Loma Campana, considerado uno de los proyectos insignia del shale argentino. En la actualidad, mantiene operaciones en el país junto a otras multinacionales como TotalEnergies y Shell.
La magnitud de la inversión había sido adelantada semanas atrás por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien mencionó que la empresa evaluaba un desembolso superior a los US$ 10.000 millones en proyectos vinculados a la zona de Rincón de los Sauces.
El interés de Chevron por ampliar su posicionamiento también se apoya en el potencial geológico de la Argentina y en la expectativa de mejoras en el clima de negocios. En distintas intervenciones, la compañía subrayó la importancia de contar con reglas claras y marcos regulatorios estables para sostener proyectos de alta inversión.
La presentación se concretó luego de que el Gobierno decidiera extender el alcance del RIGI a las actividades de exploración y producción de petróleo y gas, segmentos que originalmente no estaban contemplados dentro del régimen.
Este nuevo esquema reemplaza, en los hechos, al denominado “decreto Chevron” de 2013, que había sido diseñado para promover las inversiones en Vaca Muerta, pero cuya vigencia para nuevos desarrollos quedó limitada en el contexto actual.
Con este movimiento, la petrolera busca asegurar condiciones competitivas para sostener su crecimiento en el país, en un escenario en el que la previsibilidad y los incentivos resultan determinantes para atraer capitales internacionales.