En un plenario de comisiones, la Cámara de Diputados desarrolló una segunda jornada informativa. La exposición de referentes del oil & gas destacó el impacto positivo del RIGI, mientras que la oposición cuestionó la agenda de invitados y pidió ampliar el enfoque hacia nuevas industrias.
Se desarrolló este miércoles en el segundo piso del Anexo C de la Cámara de Diputados la segunda jornada de debate del proyecto que establece un régimen de incentivo para grandes inversiones en nuevas industrias, más conocido como “Súper RIGI”, en el marco de un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, de Industria, y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.
Presidido por el titular de la Comisión de Presupuesto, Bertie Benegas Lynch, la reunión arrancó pasadas las 11 de la mañana, con preguntas del jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, respecto de la hoja de ruta que tendría el debate de ese tema, si la oposición podría sugerir invitados, y cuestionó que los invitados previstos para este miércoles tuvieran que ver con el RIGI y no con nuevas empresas, como es lo que plantea el “Súper RIGI”.
En efecto, los invitados fueron el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, Roberto Cacciola; el presidente de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos, Carlos Ormachea; y el asesor Legal de la Cámara Argentina de la Energía, Esteban Gramblicka.
Benegas Lynch aclaró respecto del planteo de Martínez que sí estaban abiertos a sugerencias de invitados para nuevos encuentros y aclaró que hablarían de la experiencia del RIGI porque resultaría importante para ver cómo adaptar la situación al régimen que se pretende implementar a partir de la aprobación de esta nueva norma. Y lamentó también que no se hubiera aprovechado más en ese caso la visita de la semana pasada de Daniel González, titular de la Secretaría de Coordinación de Energía y Minería.

La experiencia del RIGI en el oil & gas
El primero de los invitados fue Carlos Ormachea, presidente de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos, quien agradeció inicialmente la posibilidad de brindar la visión de la industria del oil & gas que una herramienta como el RIGI puede tener y tiene sobre las posibilidades de desarrollo del sector.
Al respecto hizo referencia a un trabajo que hicieron hace tres años con la Cámara que él preside, para presentarles a las distintas fuerzas políticas que iban a competir en las presidenciales de 2023. La idea del sector era “poder clarificar lo que nosotros veíamos como oportunidad para la Argentina”, considerando como tal la experiencia de Vaca Muerta, claramente el proyecto con potencial más importante para el país. “Y además de compartir con todos los que eventualmente iban a tener la oportunidad de conducir el país en la siguiente administración, también poner en claro cuáles eran las condiciones que se necesitaban para que eso se transformara en una oportunidad concreta”, señaló Ormachea.
El empresario precisó que por entonces planteaban tres condiciones necesarias para lo que venía: reglas claras que les permitieran jugar con precios del mercado; libertad para exportar; y tener una carga impositiva parecida a nuestros competidores. “Y cuando hablo de eso tomo a Vaca Muerta como un proyecto de exportación”, remarcó el titular de la Cámara de Hidrocarburos, que hizo referencia a la existencia de reservas petroleras para más de cien años de consumo doméstico, aclarando que “no tiene sentido utilizar eso solo para asegurar el consumo doméstico”.

“No tiene sentido práctico -insistió-; y hasta es muy probable que dentro de algunos años otras fuentes puedan reemplazar el uso de combustibles fósiles, entonces nos vamos a quedar sin poder utilizar el recurso del cual disponemos”.
Ormachea aclaró que ese era un punto de partida para establecer las condiciones para que ese potencial se transforme en realidad. “A partir de que entendemos que (Vaca Muerta) es un proyecto de exportación, tenemos que pensar cómo competimos en ese mercado. Para hacerlo tenemos que ser tan buenos como los otros. Tenemos un recurso que es tan bueno o mejor: el recurso físico, que está debajo de la superficie”.
En cambio agregó que hay cuestiones en las que estamos en peor situación: “Esta es una industria muy capital/intensiva. Hay que hacer toda la inversión antes de empezar a producir, y ahí no estábamos bien, y aunque hemos mejorado bastante, todavía no estamos bien”, planteó el empresario, para remarcar a continuación que “si pensamos que esto puede ser un motor importante en el desarrollo de la economía del país, sería bueno que haya muchos jugadores interesados”.
Ormachea resaltó la importancia que tuvo la aprobación de la Ley Bases, “con dos de sus capítulos que pegan directamente en nuestra actividad y han hecho una contribución importante para crear esas condiciones que hacían falta. En el capítulo que modifica la Ley de Hidrocarburos, avanzó en dos de los puntos que había mencionado como importantes: el mercado será quien definirá esencialmente los precioso con los que va a funcionar la economía de los proyectos de oil & gas y se dice que no va a haber trabas para vender sus productos al exterior”, señaló. Y agregó que en el capítulo del RIGI “se avanza sobre algunos puntos impositivos que ponían un sobrecosto diferencial cuando miramos cual es la situación que tienen nuestros competidores en el resto del mundo”.
Cuando uno mira la realidad 3 años después, continuó el empresario, “y ve que muchos de los proyectos que veíamos como posibles están en marcha, muchos otros que ni siquiera estaban en la mesa en ese momento están en las preliminares para conseguir las condiciones de inversión, claramente la respuesta del sector a la posibilidad que se abrió con la Ley Bases y su capítulo RIGI, ha sido muy positiva, contundente, y evidencia el impacto y el resultado positivo de la regulación”.
“Para este sector, que es muy ‘capital intensivo’, este tipo de normas bajan los riesgos y permiten que muchos proyectos que eventualmente estaban en la cola se adelanten y que muchos otros que eventualmente nunca hubieran llegado porque hubieran quedado fuera, están saliendo adelante -remarcó-. Este régimen ayuda claramente a la competitividad del sector”.
Ante una pregunta del diputado de UP Itai Hagman, respecto de cómo se puede estar seguros de que lo que se haga con esos regímenes especiales vaya a derramar en otras actividades, Ormachea señaló que el impacto del RIGI está asociado a la viabilización de un proyecto. “En algunos casos lo que permite o induce es un adelantamiento en el tiempo de cosas que eventualmente podrían ocurrir más adelante”, señaló el empresario, que aclaró que “en Argentina la industria del oil & gas tiene una cadena de valor muy importante. En América Latina tiene una cadena de valor local integrada completa con las compañías operadoras. Probablemente no sea el caso de los países a los que hacía referencia el diputado”, señaló, a propósito de la comparación que Hagman había hecho con países africanos. En la Argentina, “si un proyecto va adelante, automáticamente impacta en la cadena de valor. No ocurre solo en Neuquén, porque la cadena de valor está integrada con muchos otros sectores que producen. Si el proyecto ocurre, todo eso se moviliza”.
Y ante la consulta de si no podía suceder que un régimen de incentivo para un sector reasigne recursos que podrían estar asignados a otra actividad, el empresario señaló que “nosotros hacemos lo que sabemos, invertimos en petróleo, no vamos a invertir en cadena de supermercados, por más que pueda ser un buen negocio. En general, buscamos proyectos en una actividad y buscamos ejecutarlos en eso”.
Por su parte, Esteban Gramblicka, asesor legal de la Cámara Argentina de la Energía, destacó que el RIGI “es un régimen que le ha permitido a las empresas del sector tomar decisiones de inversión por montos realmente enormes”. “De no existir el RIGI, las inversiones no se hubieran concretado en el país o de haberse realizado hubieran sido en otra dimensión y plazo”, afirmó.
“Las empresas necesitan contar con reglas claras, estabilidad regulatoria y fiscal, y un marco que reduzca el costo de financiamiento. El RIGI actúa en este marco como un puente de competitividad frente al riesgo país”, ponderó y defendió que “el plazo de estabilidad previsto responde al marco de gran escala y el horizonte temporal de las inversiones que se requieren”.
El sector minero, favorecido por el RIGI
Avanzada la reunión, expuso Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, quién se refirió a “cómo el RIGI cambió la percepción de los inversores para invertir en Argentina”. “Argentina tiene una ley de inversiones mineras que es una muy buena ley”, señaló, sobre la norma sancionada en 1993 que “se cumplió a raja tabla hasta 2007”.
“Lamentablemente en 2007, por una decisión administrativa, se le incrementó la carga impositiva a proyectos que se habían estabilizado sin pagos de derechos de exportación”, recordó y comparó: “El primer gran punto que establece el RIGI es la posibilidad que tienen los inversores de litigar en el exterior, cuestión a la que no pudieron acceder todos aquellos que fueron perjudicados por el incumplimiento de la ley de inversiones mineras”.
Cacciola destacó que “todo el menú que ha traído el RIGI ha hecho que Argentina esté en materia minera de nuevo en el foco de la decisión de inversiones”. Al mencionar varios proyectos que se adhirieron al régimen, insistió con que “el RIGI ha cambiado la percepción por realidad en materia minera, las inversiones están llegando”, y agregó que la reforma de la Ley de Glaciares “permite que las inversiones se aceleren”.
“En minería se han presentado 15 proyectos, uno solo fue rechazado, 10 ya están aprobados y el monto total de inversiones es de 10.370 millones de dólares. Quedan 4 pendientes que son los más grandes y afortunadamente en los próximos 45 o 60 días van a ser aprobados y representan una inversión superior a los 32.000 millones de dólares, totalizando hasta ahora 42.592 millones de dólares”, precisó.
En su intervención, el presidente de la CAEM aseguró que “lo que tenemos que hacer es tratar de aunar esfuerzos entre las provincias que tienen minería y las que tienen industria para que podamos avanzar en un sistema mucho más competitivo y ofrecer mayor cantidad de servicios y bienes”.
En el cierre, desde el oficialismo, la diputada Silvana Giudici remarcó que “el ‘Súper RIGI’ es para poner en el radar de las inversiones a la Argentina; es cero el costo fiscal, porque no existe. Estamos presentando un proyecto para exploración de tierras raras e incorporarlo en el Código Minero”. “¿Quieren preguntarse cómo va a ser la Argentina del futuro? Miren esas provincias (Catamarca, San Juan, Neuquén). Así es como soñamos la Argentina del futuro”.