Energía calificó 232 proyectos para instalar sistemas de almacenamiento en el SADI. Las ofertas suman más de 8.300 MW, casi doce veces la potencia prevista. Se abre ahora la etapa económica.
La Secretaría de Energía formalizó la calificación de 232 ofertas en la licitación “AlmaSADI”, el proceso con el que el Gobierno busca incorporar 700 MW de capacidad de reserva al sistema eléctrico mediante baterías. La medida se oficializó a través de la Resolución 136/2026 publicada este jueves en el Boletín Oficial.
La convocatoria —de alcance nacional e internacional— apunta a la instalación de Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) en nodos críticos del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), con el objetivo de reforzar la confiabilidad del servicio eléctrico.
Según explicó la cartera energética, este tipo de tecnología permitirá cubrir necesidades de potencia de corta duración y aportar servicios de respuesta rápida, claves en zonas donde la red presenta limitaciones o saturaciones. En ese sentido, el almacenamiento aparece como una solución transitoria frente a la falta de obras estructurales de transporte en alta tensión.
El proceso, lanzado en febrero con una potencia objetivo de 700 MW, evidenció un fuerte interés del sector: al cierre de la presentación de ofertas, el 27 de mayo, se recibieron 235 propuestas por un total de 8.338 MW, casi doce veces el volumen originalmente previsto.
Tras el análisis técnico de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), la Secretaría determinó que la amplia mayoría de los proyectos cumplió con los requisitos de admisibilidad. Finalmente, 232 ofertas quedaron calificadas y pasaron a la instancia de evaluación económica.
En contraste, tres iniciativas fueron rechazadas —correspondientes a Teslacom, DQD Energy y Anjoy S.A.— por presentar “deficiencias insalvables” que impidieron su comparación en condiciones equivalentes con el resto de las propuestas.
Entre los principales jugadores que avanzaron en la licitación se destacan MSU Green Energy, con fuerte presencia en Chaco, Santiago del Estero y Buenos Aires; YPF Energía Eléctrica, con proyectos de gran escala como Nueva Campana (150 MW), Bragado y Resistencia; y Genneia, con iniciativas en Santa Fe, Entre Ríos y Tucumán.
También figuran Central Puerto, con propuestas en Rosario, Paso de la Patria y Luján de Cuyo, y Aluar, que presentó múltiples proyectos en el NOA y NEA.
Con la resolución firmada por la secretaria de Energía, María Tettamanti, se instruyó además a CAMMESA a avanzar con la apertura de los “Sobres B”, que contienen las ofertas económicas de los proyectos calificados, una etapa clave para la definición de adjudicaciones.
La incorporación de estos sistemas de almacenamiento forma parte del Plan de Contingencia del Gobierno, orientado a garantizar el abastecimiento eléctrico en regiones críticas, especialmente ante eventuales fallas en la red de transporte. La apuesta apunta a cubrir la transición hasta que se concreten las obras de infraestructura de alta tensión aún pendientes.